FICHA TÉCNICA



Título obra Réquiem para una monja

Notas de Título Requiem for a nun (título en el idioma original)

Notas de autoría William Faulkner / autor de la novela homónima; Julio Alejandro / adaptación teatral

Dirección Fernando Mendoza

Elenco Rita Macedo, Fernando Mendoza, Ernesto Alonso , Hortensia Santoveña, Carlos Bribiesca, Eric del Castillo

Escenografía Antonio López Mancera

Espacios teatrales Teatro Sullivan

Notas Comentarios del autor sobre la traducción y contexto del título Requiem for a Nun




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Posdata a Réquiem para una monja". Novedades, 1957. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Posdata a Réquiem para una monja

Armando de Maria y Campos

Por seguir la corriente o la costumbre acepté el Réquiem para una monja, haciendo uso de tremendo galicismo. Pero no he sido el único. Jorge Zalamea, traductor de esta pieza para alguna editorial argentina, usó también el galicismo y llamó a su versión Réquiem para una mujer. Todavía más, el autor español José López Rubio ha preparado una versión que se dice pondrá en escena el director José Tamayo, cosa que creo muy difícil ocurra, dada la censura española, y su versión castellana se titula como la versión de Zalamea, Réquiem para una mujer, y es que ambos ilustres escritores han traducido literalmente el título de la novela dialogada de William Faulkner, que en inglés es el de Requiem for a nun.

Igual equivocación han sufrido todos los traductores del título, ateniéndose al de Faulkner, al traducir, en este caso, también literalmente, nun por monja. ¿Por una monja? Sí; porque está de acuerdo con el significado que el vocablo nun o monja tiene en Menphis, lugar donde se conocen, en un prostíbulo, las protagonistas Sara Drake y Nancy Mannigol –uso de los nombres que emplea Julio Alejandro en su versión teatral– cerca de Yoknapatawpha, en Nueva Orleáns. Para que la traducción del título no desconcertara y aun sugiriera algo, hubiera bastado que Julio Alejandro colocara comillas en la palabra "monja". Porque monja en Menphis significa prostituta pupila, pupila de día y de noche, enclaustrada como una monja, también consagrada al señor, pero al señor que le paga por un pasajero rato de supuesto amor. En Menphis, a los prostíbulos –o burdeles, como castizamente llama a estas casas de placer Cervantes–, es les denomina irónicamente "conventos" por el régimen de internación casi ad perpetuam de sus mujeres desventuradas. Nancy Mannigol y Sara Drake se conocieron cuando eran "monjas" en un "convento" en Menphis. A punto de entregar su alma a Dios la negra y fiel Nancy, no falta quien –William Faulkner– le dedique un Réquiem.

Porque Réquiem es la misa de difuntos u oración última que la Iglesia hace por los que se van de este mundo. Se dicen que Réquiem por cuanto como misa final tienen el introito que empieza por la oración: Requiem aeternam dona eis, Dómine et lux perpetua lucat eis, jaculatoria hermosa con que se despide para siempre a los pecadores, como Nancy Mannigol, y que en los oficios de difuntos suple las veces del verso Gloria Patri. Las misas por los difuntos obedecen al dogma cristiano de la supervivencia e inmortalidad de las almas, y por esto, desde el principio de la Iglesia se han aplicado misas por ellos, no importa la vida tormentosa que hubieran llevado. La Iglesia, como se sabe, mantuvo durante largos años la prohibición de enterrar en sagrado, es decir, en sus cementerios, a los cómicos, a los suicidas, o a los enemigos delatados de su dogma. Pero a nadie negó una misa de réquiem, Por eso el título de la discutida pieza de Faulkner está tan lleno de ternura, y de esperanza por el perdón y el descanso de la infeliz prostituta –monja en un convento de amor de Menphis-Nancy Mannigol.

¿Porqué no se explicó esto al público? Con ello se hubiera evitado primero la sorpresa, en seguida la duda y después la desorientación. Muchas veces las apostillas son necesarias en los programas de teatro, para orientar el criterio de los espectadores. Si valen estas aclaraciones, quedan aquí como una apostilla a la crónica que dediqué al estreno de Réquiem para una monja.

No soy afecto a hacer rectificaciones a propósito de los errores tipográficos, o erratas, que se deslizan el diarismo, porque cuando se hace la rectificación, ya se ha olvidado el motivo que la provoca. Pero ahora quiero hacer una importante, relacionada con el año de nacimiento del dramaturgo Tennessee Williams, que es el de 1914. Pues bien, en la crónica publicada en esta misma página el domingo 1º, aparece que Williams nació el año de 1944, mismo en que estrenó su pieza Glass mennagerie, y como esto podría resultar el más insólito de los casos de precocidad, como es el de escribir una gran comedia cuando no se ha sido destetado, creo conveniente hacer la rectificación necesaria.

(N. de la E. En la crónica del 22 de agosto de 1957 se encuentra un primer comentario sobre la obra de Faulkner y su puesta en escena).