FICHA TÉCNICA



Título obra Se solicita amante con referencias

Notas de Título Bonjour tristesse (título en el idioma original)

Autoría Maurice Dekobra

Notas de autoría Eleazar Canale / traducción y adaptación

Dirección Víctor O. Moya

Elenco Claudia Celis, Ignacio Navarro, Mario Delmar, Alfonso Arana, Guadalupe Rivas Cacho

Espacios teatrales Sala Gante




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Se solicita amante con referencias, de Maurice Dekobra y Eleazar Canale". Novedades, 1957. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Se solicita amante con referencias, de Maurice Dekobra y Eleazar Canale

Armando de Maria y Campos

En nuestro paupérrimo ambiente teatral ha aparecido otra pieza con tendencias y ambiciones francamente comerciales. En su nombre lleva su propósito: Se solicita amante con referencias, y ya el solo título anticipa al espectador muchas cosas, de acuerdo con su imaginación con las piezas que están dando dinero en el Ariel, en el Rotonda, y con los antecedentes del traductor –don Eleazar Canale–, y del director –don Víctor Moya–, ambos dedicados a hacer reír al público recurriendo a la farsa, muchas veces a lo bufo –como en La emperatriz en vacaciones–, pero sin que falle la muchacha joven que luzca sus encantos femeninos con la menor cantidad de ropa posible.

Todo esto y más de farsa que otras piezas del repertorio de la sala Gante, hay en la pieza que fue en un principio de Maurice Dekobra, porque sinceramente creo que tanto colaboró en ella Eleazar Canale, que en vigor de la verdad es, por lo menos, de los dos. Se pasa un rato agradable viéndola representar, y los ojos disfrutan de una nueva belleza, estatua que va de aquí para allá por la escena luciendo con desenvoltura su belleza física, apenas defendida por estolas o batas de transparencia de espuma. Con el atenuante de que habla claro y posee no escasas condiciones para llegar a ser actriz. ¡Ojalá! Guapa, bien torneada, joven y un poquito actriz, Claudia Celis puede hacer fortuna en el teatro, que es, siempre y para todos, una gran aventura...

Esta pieza de Maurice Dekobra, cuyo título original no he logrado hallarlo en los laberintos de la memoria, debe haber sido estrenada hace más de treinta años. Eleazar Canale, lector infatigable y armador habilísimo de farsas teatrales, dio con ella, y lo demás fue cosa fácil. El director Víctor Moya le daría movimiento, y sacaría de entre los grupos que constantemente prepara a la protagonista. Rodearla de elemento que sepan hablar y moverse, y de alguna figura de prestigio es cosa fácil. Lo demás es pan comido en la mano... Lo difícil corre a cargo de uno, que no sabe si tomar las cosas en serio o en broma. ¿Por qué tomarlas en serio, si nadie en ese escenario lo hace? Digamos, pues, en serio, que la broma de Maurice Dekobra, Eleazar Canale, Víctor Moya y Claudia Celis, es deliciosa y que el espectador pasa un rato de lo más agradable viéndola representar.

Es seguro que el nombre de Maurice Dekobra despertará en muchos la curiosidad o recuerdos. No fue nunca un dramaturgo de éxito, pero tampoco puede asegurarse que fracasó como autor. Lo que pasa es que sus obras divirtieron y... pasaron. En cambio fue muy leído como novelista. Posiblemente es el novelista francés más leído en el mundo, como opina uno de sus biógrafos. Las impresiones de sus obras exceden en mucho a las de Bourget, Benoit, Prévost y Margueritte. La crítica francesa se negó siempre a reconocer su valor literario, y ha borrado su nombre de las historias de la literatura. No se le encuentra ni por casualidad. Cuando más, mencionan el lugar de su nacimiento, París, y el año en que vino al mundo, 1885. Sin embargo, Dekobra posee ingenio, gracia netamente francesa, inventiva inagotable y maestría expositiva. Sus novelas están traducidas en quince o más idiomas –el hebreo entre ellos–, y han sido llevadas a la pantalla cinematográfica. El público universal, en contra de la crítica, ha decidido de Dekobra es uno de sus escritores predilectos. Nada tendría de particular que su pieza representada con el título de Se solicita amante con referencias, alcance más representaciones que Gigoló. Sin contar con que la belleza de Claudia Celis puede obrar milagros...

Se preguntará el lector de qué se trata en esa farsa. La reciente exhibición de la magnífica película El amante de lady Chaterly, tomada de la novela de David Hebert Lawrence, nos lleva de la mano a la respuesta. Es el mismo asunto, pero en cómico. Canale hace verdadero malabarismo para que Ignacio Navarro –el triunfador de Gigoló–, tenga personaje, y para que Mario Delmar –que ese está haciendo un buen actor cómico–, o Alfonso Arana den ocasión a que Claudia Celis luzca, ya sea vestida o casi desvestida.

Fuera de todo ese alegre barullo, destaca la magnífica interpretación de Lupe Rivas Cacho, nuestra primera actriz cómica de carácter, hace el responsable de la baronesa Montral, mixta de adivinadora, cartomanciana, tercera en hacer citas amorosas, y simpatiquísima aventurera. La borda, materialmente, y con cuánto arte, delicada finura y graciosa picardía. ¡Es una actriz de una pieza, que cada vez que habla o se mueve da una lección de actuar! Que no se pierdan los jóvenes actores esta lección de representar. Vale tanto, o más, que las columnas que sustentan la belleza de Claudia Celis. Que ya es mucho decir...