FICHA TÉCNICA






Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Representantes del teatro chileno en la escena mexicana". Novedades, 1956. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Representantes del teatro chileno en la escena mexicana

Armando de Maria y Campos

Hace tiempo que vengo estudiando el teatro latinoamericano en general, y tengo publicados algunos avances. En 1940, la Compañía de Ediciones Populares me edito un corto ensayo titulado Breve historia del teatro en Chile, que ambiciosamente abarca desde sus orígenes hasta 1938, con la aparición de obras de René Hurtado Borné, Rafael Frontaura, Alejandro Flores, que también es actor; Germán Luco, Gustavo Campaña, Matías Soto Aguilar y Pedro J. Malbrán. Me había propuesto componer una historia del teatro iberoamericano, aunque pienso, con Raúl H. Castagnino, que "el teatro iberoamericano no admite, como otros géneros literarios, demarcaciones ni fronteras. Uno su origen, sólo hay entre las diversas dramáticas nacionales mayor o menor grado de evolución, pero en todas se manifiesta análogo proceso".

No he abandonado este proyecto, pero, de momento, lo tengo en receso. Por supuesto, sigo al día el proceso del teatro en Iberoamérica, y por esto me causó satisfacción la noticia de que Emperatriz Carvajal, actriz de origen chileno, hacía venir de su lejano país a un actor paisano, Norma Day y a un director y productor, también chileno, Miguel Frank. Para presentarse ambos, o para presentarse ambos en México, se eligió una comedia frívola de Sacha Guitry, autor francés que se escribe a sí mismo, después de haber trazado muchas comedias a la medida de las facultades de su padre, Lucien, ya desaparecido. La comedia de Guitry elegida para presentar en México a Day y a Frank se titula, en español, de acuerdo con la adaptación del propio Frank, Amantes escandalosos, y debe haber sido estrenada en París por 1925. Esto quiere decir que, para nosostros, ha caducado. Norman Day debe haberla representado muchas noches en los teatros de Chile y revela que la domina. No sé qué autoridad tenga para haberla interpretado en algún teatro de Valparaíso. Para no pecar de injusto en el juicio, prefiero reservarme a ver a Day en otras piezas y sólo anticipo que se trata de un actor maduro, desenvuelto y, como diríamos en términos taurinos, un poco codillero; es decir, que su juego de brazos es, digamos íntimo o tímido.

A Miguel Frank también resulta aventurado juzgarlo de primera intención. Llegó a México horas antes del estreno de Amantes escandalosos y casi sin tiempo material para dirigir la postura de esta pieza. Miguel Frank es autor y director como Norman Day. Tengo a la vista un programa de teatro I'Atelier (Huérfanos Esq. Ma-iver, de Valparaíso), correspondiente a la temporada 52-53, en el que veo anunciada una comedia de Frank, La terrible Carolina, dirigida por Norman Day, y el estreno de Fallen angels (Angeles en desgracia), de Noel Coward, traducción y dirección de Miguel Frank e interpretación en el rol de potragonista Maurice de Norman Day. Nos encontramos, pues, frente a una interesante pareja de hombres dedicados al teatro. Es cuerdo esperar futuras actuaciones de ambos y no caer en la ligereza juzgarlos sin mejor conocimiento de causa.

A decir verdad, espero de ellos una representación efectiva del teatro chileno, que alcanza un grado de auge en verdad excepcional y que es injustamente ignorado en México. concretamente desearía que Day y Frank, o Frank y Day, nos presenten obras de los autores chilenos contemporáneos: Un velero sale del puerto, o La isla de los bucaneros, de Enrique Bunster; Morir por Catalina; de Santiago del Campo; Viento de proa, de Pedro de la Barra, actor también, que fue estrenada antes que el Chile en el Watergate Theatre, de Londres, el 4 de julio de 1950; El invitado viene de lejos, de Hernán Millas; Al cielo se va con guantes, de Carlos Vattier; Fuga, de Juan Tejada; El hombre que regresó, de Santiago del Campo; Las Medeas, de Fernando Cuadra; Mi divina libertad, de Gabriel Carvajal o Las murallas, de Jericó, de Fernando Cuadra, por no citar sino aquellas piezas laureadas o que han alcanzado éxitos de excepción. Muchas de estas comedias habrán tendio por protagonista a Norman Day. Mis apuntes no son muy extensos. De Miguel Frank, como director, tengo noticias de que ha dirigido obras de Jean Paul Sartre, Albert Camus, Jean Anouilh, Noel Coward, Thomas Stearns Eliot, Gilbert Sauvajon, Jean Cocleau, Bernard Shaw, Pablo Nerudia, Tennesee Williams y otros.

El teatro nacional chileno merece ser conocido en México en todo su valor. La visita de Day y Frank es un bello pretexto y brillante oportunidad. Ojalá y ambos respondan como representantes de un movimiento teatral que enorgullece a América del Sur.