FICHA TÉCNICA



Título obra Il matrimonio segreto

Notas de autoría George Colman The Elder y David Garric / autores de la obra de teatro The Clandestine Marriage; Giovanni Bertati / adaptación

Dirección Lorenzo Canno

Elenco Rena Tavanino, Luz Enriqueta Cendejas, Lucha Tamez, Francisco Amador, Miguel Botello, Lorenzo Canno

Música Domenico Cimarosa

Notas de Música Sofía Cancino de Cuevas / directora concertadora; José Vargas Núñez / piano

Grupos y compañías Escuela de Ópera de Sofía Cancino de Cuevas

Espacios teatrales Teatro Aguileón del Instituto Anglomexicano

Referencia Armando de Maria y Campos, “Doña Sofía Cancino de Cuevas y la ópera en el teatro Aguileón”, en Novedades, 25 marzo 1953.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Doña Sofía Cancino de Cuevas y la ópera en el teatro Aguileón

Armando de Maria y Campos

En el teatro Aguileón, del Instituto Anglo Mexicano, doña Sofía Cancino de Cuevas ha presentado los días 3, 5, 7, 8, 10, 12, 14 y 15 del presente mes, la ópera Il matrimonio segreto de Domenico Cimarosa, con elementos de su Escuela de Ópera, interviniendo la señora Cancino de Cuevas como maestra, directora y concertadora.

Ningún buen aficionado a la ópera ignora quién es en México doña Sofía. Habrá mucho público espeso y municipal que no lo sepa. Para éste trazo ahora una semblanza –currículum vitae periodístico– de la ilustre musicóloga.

La señora Cancino de Cuevas hizo sus estudios, hasta la preparatoria, en el College Française, y se tituló profesora de piano en la Academia de Pedro Luis Ogazón. En la Facultad de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México hizo en cinco años la carrera de compositora, que originalmente se hace en nueve. Con el maestro Acuña estudió Dirección de Orquesta, y Composición con los maestros Manuel M. Ponce y Julián Carrillo. A partir de 1936 dio conciertos como pianista, como cantante y como directora y concertadora de óperas. En 1938 fundó su Escuela de Ópera. Ha escrito una sinfonía, dos cuartetos para cuerdas, cuatro óperas, un poema sinfónico y varias obras para piano, canto, violín, cello, etcétera. Seis monografías: Don Vasco de Quiroga, Origen, desarrollo y decadencia de la ópera, Bach y su época, La ópera en México y sus influencias, Breve estudio sobre la notación musical, San Martín, el bien nombrado, Sor Juana y las corrientes sociales. Hizo una traducción de The craft of musical composition de Paul Hindemith. Habla y escribe, además de su lengua natal materna, inglés, italiano y francés.

Su actividad ha sido asombrosa: Conciertos de piano y orquesta (1937), de canto (1937); pone, con instrumentación suya La serva padrona de Pergolessi (1939), repone El barbero de Sevilla (1939) en su versión original; La Navarraise (1940) y Don Giovanni (1941), actuando como maestra directora y concertadora, y estrena, en igual forma, Bastien und Bastienne. Presenta (1942) en el teatro del Bellas Artes, su Escuela de Ópera, con la reposición de Bastiene und Bastienne de Mozart, La serva padrona y El matrimonio secreto, que no se cantaba en México desde hacía los menos ochenta años. A esta reposición sigue la de La cenerentola de Rossini, no cantada en México desde hacía un siglo.

Aprovecha la radio para la difusión de la ópera y de su historia y teoría. Entre 1951 y 1952, ha presentado ya por la estación XEL, en programas bimensuales de una hora de duración, reducciones del mejor repertorio o, por Radio Universidad, extractos más concentrados aún, en programas de media hora. Quienes seguimos estos programas nos llevamos agradables sorpresas escuchando Crispino e la comare de los hermanos Ricci, desconocida de las generaciones actuales, o los estrenos de Philemon et Baucies de Gounod, Don Quijote de Massenet, y el Barbero de Sevilla de Pasirllo, que no se cantaba en México desde los tiempos del Teatro de los Gallos, lo mismo que pasaba con L'Italiana in Algeri de Rossini, nueva para todos los aficionados de ahora.

Todavía se ha dado tiempo doña Sofía para escribir la partitura de Gil González de Ávila, ópera en dos actos sobre el libro de Peón Contreras, y el libro y la música de la ópera Michoacana, en un prólogo y dos actos; un poema sinfónico llamado Un gallo en Pátzcuaro; Promessa d'artista e parola di re, ópera en tres actos; para arreglar treinta canciones folclóricas inglesas, los himnos de las repúblicas latinoamericanas para la UFIA, veinte liéders y dar conferencias sobre el desarrollo de la ópera, con ilustraciones vocales hechas por sus alumnos, que fueron transmitidas por Radio Universidad, y conferencias con ilustraciones de óperas compuestas por mexicanos.

Las representaciones de Il matrimonio segreto fueron un éxito para ella y para sus alumnos. Rena Tavanino, que cantó la Carolina, es una excelente soprano coloratura; Luz Enriqueta Cendejas, soprano lírico ligero, cantó la Elisetta. La señorita Tavanino es metropolitana y la señorita Cendejas es de Abasolo, Guanajuato; Lucha Tamez se encargó de la Fidalma y gustó mucho su firme voz de mezzo soprano. Francisco Amador, que cantó, como tenor que es, el Paolino, es de León, y de niño formó parte del coro infantil en la capital de su estado. Forma parte del coro de madrigalistas y cantó recientemente en la sala Chopin, en la temporada de óperas de cámara que organizó Roberto Morelli. Miguel Botello, barítono, que cantó el Gerónimo, es de Morelia, y procede del Coro Infantil de la Catedral del Estado. Ha cantado Bohemia, Gianni Schichi, La leyenda de Rudel y L'enfant prodigue. Posee bella voz y gran dominio de su arte. Lorenzo Canno, que cantó el Conte Robinson, dueño de bella y honda voz de bajo, ha cantado cuanto ha pasado por radio en materia de ópera la señora Cancino de Cuevas. Todos se hicieron aplaudir, y Canno, además, como director de escena. Elemento valioso en este conjunto es el pianista José Vargas de Núñez, poblano de nacimiento, que estudió en México primero y en París con Raoul Pugno después. Muy joven, de 17 años, tocó en algunos conciertos populares del Theatre Marigny, de París; fue solista en los Concertes Rouge, y acompañando al eminente violoncellista Josef Hollman hizo una gira de más de ochenta conciertos por Francia, España y Portugal.

Oyendo a todos se pasa una velada agradabilísima. Gracias, doña Sofía.