FICHA TÉCNICA



Título obra La ronda de las arpías

Autoría Robert Thomas

Dirección Mercedes de la Cruz y Pablo Leder

Elenco Helena Rojo, Rosita Quintana, Rosa María Moreno, lsaura Espinoza, Alicia Laguna, Marga Vizcaíno, Paulina Gómez, Micheline Kinery

Espacios teatrales Teatro Polyforum Cultural Siqueiros

Referencia Bruno Bert, “Todas mujeres, todas bajo sospecha”, en Tiempo Libre, 17 octubre 1991, p. 32.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Todas mujeres, todas bajo sospecha

Bruno Bert

No tengo idea cuándo fue escrito el original de esta obra, pero casualmente la vi en los albores de la década del sesenta cuando aún no pensaba dedicarme ni al teatro ni al periodismo, y representa uno de los recuerdos más antiguos que tengo en relación a una puesta comercial. Claro que no se llamaba La ronda de las arpías, sino algo así como Ocho mujeres, pero el hecho es que, tratándose de un policial es fácilmente recordable a partir de las primeras incidencias para alguien que ya lo haya disfrutado.

Estoy hablando, claro, de la obra de Robert Thomas que bajo la adaptación de Pablo Leder acaba de estrenarse en el Polyforum, con la dirección conjunta del mismo Leder y Mercedes de la Cruz. Por la estructura, el manejo de la trama y el lenguaje pareciera un policial inglés de los cuarenta o a lo sumo principios de los cincuenta y el original, naturalmente, no sucede en México (como en esta adaptación) sino en una zona donde caen grandes nevadas, que es el motivo por el cual la familia queda bloqueada en la casa donde sucede el asesinato... Naturalmente no voy a contar la trama, pero es lógico que haya un crimen ya que estamos hablando del género de suspenso. Podemos adelantar el planteo: una familia de alta burguesía, que vive en una región aislada, despierta una mañana con la novedad que el padre ha sido apuñalado. Las que quedan son todas mujeres, o del servicio o de la familia, y al parecer obligatoriamente ha sido una de ellas. Los dos actos giran en torno al descubrimiento del culpable pero, siendo un buen policial, no se detiene en ésto y genera por supuesto un final imprevisto que da una vuelta de tuerca sobre todo el planteo.

Hay que admitir que algunos puntos resultan un tanto convencionales para los que no son apasionados de este tipo de seguimientos y acertijos, y que el lenguaje no presenta mayores intereses literariamente hablando; pero todo aquel que haya leído con una cierta asiduidad literatura policial sabe perfectamente que lo que importa aquí es el devenir de los hechos, y no tanto el valor literario del material. Es un entretenimiento y no pretende superar estos objetivos.

Es importante la dirección, porque el ritmo y los gags que provocan risas y distensiones en la línea de atención deben estar muy bien dosificados con el fin de hacernos creíbles los recursos convencionales del género. Esto se logra, con algún que otro pequeño bache que la dinámica general nos hace olvidar bastante rápidamente. La ambientación del espacio circular del Polyforum estuvo a cargo de Jorge Ferro que logra, con pequeños elementos, crear un ámbito verosímil sin sobrecargas innecesarias. En cuanto a las actrices—Helena Rojo, Rosita Quintana, Rosa María Moreno, lsaura Espinoza, Alicia Laguna, Marga Vizcaíno, Paulina Gómez y Micheline Kinery— muestran un desempeño bastante parejo aunque, naturalmente, la importancia de algunos papeles impliquen el mayor compromiso de algunas de ellas. Helena Rojo encarna a la dueña de casa y se apropia correctamente del papel de burguesa ambivalente en sus afectos. Tal vez una pizca más de energía no saldría sobrando. Rosita Quintana —su cuñada— una jugadora de cascos ligeros, juega la ironía y lo hace muy bien. Rosa Ma. Moreno es la madre avara y un tanto amiga de las copas y es la que logra más intervenciones reideras directas a partir de sus réplicas, a pesar que por momentos parece perderse un poco por la escena. Magda Vizcaíno —la infaltable ama de llaves—equilibra en forma interesante los climas con una participación sobria y eficiente. Las demás forman una presencia que si no se vuelve inquietante al menos completa correctamente el plantel de los sospechosos, cada uno con su momento de personal lucimiento. Tal vez hay un exceso de llantos fingidos, tanto de los personajes hacia el supuesto y "querido" muerto, como de las actrices hacia momentos climáticos que sólo raramente llegan a la altura propuesta, por lo que sobran pañuelos y gemidos. Pero de todas maneras la historia se hace llevadera, el suspenso está logrado y los perfiles de doble imagen moral se dibujan claramente en cada una de estas posibles asesinas.

Pedir más de un material como éste no es muy sensato, y lo que tiene para dar lo da con gusto, aún para los memoriosos que como en mi caso, hayan tenido la remota oportunidad de apreciar este material en otra puesta. Que sus virtudes tiene, si continúa siendo elegido a lo largo de tantos años.

Isaura Espinosa en La ronda de las arpías, de Robert Thomas, dirección Mercedes de la Cruz y Pablo Leder, Polyforum Cultural Siqueiros (Insurgentes Sur y Filadelfia, Nápoles, 536-4522); jueves (20:30); viernes y sábado (19:00 y 21:15); domingo (17:30 y 20:00 horas) Fotografías de Luis Fernando Moguel.