FICHA TÉCNICA



Título obra El show de terror de Rocky

Elenco Gonzalo Vega, Héctor Ortiz, Luis Torner, Manuel Gurría, Lauro Pavón, Paloma Zazaya, Cecil Goudie, Julissa

Productores Julissa

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón El show de terror de Rocky”, en El Día, 17 marzo 1976, p. 16.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

El show de terror de Rocky

Malkah Rabell

Al montar su nuevo "show" en un night-club en lugar de un teatro, Julissa demostró mucho sentido común. Teatro es algo muy distinto, algo que nada tiene en común con este espectáculo de "terror" que tal vez divierta, pero nada enseña, y arte dramático es sobre todo y ante todo una sugerencia de ideas y de emociones. En un cabaret cuando el parroquiano ha bebido unas copas de más, se halla en un estado de ánimo dispuesto a entusiasmarse con muchas cosas, que en su estado normal rechazaría. Lamentablemente, las copas no me tientan, y el "show" de Rocky tampoco. Ya bastante desagradable me resulta la vista de tantos monstruos, pero si además he de presenciar los retorcimientos de hombres vestidos de mujeres, y en la mayor parte del tiempo con los paños menores del "sexo débil", con justillo, faja, ligueros, medias de seda de brillantes colores y zapatos de altos tacones (que Restif de la Bretonne ya en el siglo XVIII consideraba que transformaba en sílfide el cuerpo de la mujer), el espectáculo se me hace no sólo desagradable sino repugnante. El "show" se subtitula: comedia sexo-musical. Creo que de comedia nada tiene, mas de sexo le sobra, hasta lo pornográfico. En cuanto a la música para quien le gusta el rock, probablemente debe encantarle todo el ruido que arma el conjunto Zig-Zag, con sus repercusiones y sus guitarras electrónicas.

Otra de las grandes virtudes de Julissa es saber reunir en su torno a un grupo de actores muy homogéneos, todos apropiados para sus caracterizaciones, para sus. papeles: si se trata de una comedia musical, todos con capacidad para bailar, cantar y actuar; si de un ópera –aunque sea "rock"–, todos cantan y hasta actúan dramáticamente; si de un "show" como en el caso presente, todos cantantes, más o menos bailarines, gimnastas y sobre todo, desatada y entusiastamente payasos. Para el papel protagónico (en realidad en este "show" los personajes se hallaban todos a un nivel interpretativo casi igual), Julissa descubrió a Gonzalo Vega, joven actor a quien hace dos años trataron de lanzar como intérprete clásico en Hipólito, de Eurípides, papel donde no dio el ancho. En cambio que bien lo dio haciéndose el payaso en el afeminado doctor Frankfurte, con una increíble semejanza con Carmen Montejo. Nada puede reprocharse a un actor profesional si trata de cumplir con su tarea lo mejor posible, aunque a veces nos daba náuseas a fuerza de exagerar los rasgos homosexuales de su personaje. La mayoría del conjunto artístico son actores que ya han trabajado con Julissa en otros montajes, como Pappin, Vaselina y Jesucristo Superestrella, como Héctor Ortiz, Luis Torner y Manuel Gurria. Tanto ellos, como los nuevos, Lauro Pavón, Paloma Zazaya y Cecil Goudie, cumplen todos las exigencias de este descabellado género que tantos aficionados tiene. En cuanto a la misma Julissa ([su gran amor de juventud y es muy] [que se le entregue con tanta pasión] [de niña ingenua, un poco tonta] [hacer con mucha gracia] [Frases incompletas en el original. N. del E.])