FICHA TÉCNICA



Título obra El Mayor General hablará de teogonía

Autoría José Triana

Dirección José Estrada

Notas de dirección Antonio Azar / asistente de dirección

Elenco Marta Zavaleta, Ramón Barragán, Magda Vizcaíno, José Luis Lomán (actor huésped)

Escenografía Toni Sbert

Grupos y compañías Compañía de Teatro Universitario

Espacios teatrales Teatro de la Universidad

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral. El Mayor General...”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 7 julio 1968, pp. 4 y 5.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO 2

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Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

El mayor general...

Mara Reyes

Teatro de la Universidad. Autor, José Triana. Dirección, José Estrada. Escenografía, Toni Sbert. Asistente de dirección, Antonio Azar. Reparto de la Compañía de Teatro Universitario: Marta Zavaleta, Ramón Barragán, Magda Vizcaíno y José Luis Lomán (actor huésped).

El Mayor General hablará de teogonía es la segunda obra de José Triana que se escenifica en México. (La primera fue La noche de los asesinos que dirigió Juan José Gurrola). En ella vemos al autor abordar también el tema de la destrucción de los mitos, pero todavía con cierta inseguridad técnica. El tratamiento, demasiado realista, encadena la proyección simbólica y la ata a un sinfín de explicaciones anecdóticas sobre las relaciones de una familia, que desvían al espectador del verdadero asunto de la trama. Los personajes se sienten culpables, pero Triana nos da una versión precisa y exacta del porqué de esa culpabilidad.

Se halla en la obra una preocupación constante: la de asesinar el poder. Si en La noche de los asesinos los personajes querían matar a los padres, aunque no conocían la razón precisa de ese impulso, aquí, los personajes quieren matar a Dios, pero con razones demasiado ligadas a una anécdota realista que disminuye la trascendencia del tema y lo confina en una cárcel de historia familiar.

Se presiente en esta obra de Triana el deseo de hacer una réplica de Esperando a Godot, de Beckett, en la que no sólo se “espera” a Dios, sino que se le espera para matarlo, y en la que Godot –o El Mayor General– sí acude a la cita, pero acude para humillar, para rebajar al Hombre, manifestándose no como un ser superior, sino [p. 6] monstruoso, caricaturesco y castrante.

José Estrada cayó en el lazo tendido por el autor y resaltó los detalles realistas de la obra, apoyado por una escenografía casi naturalista de Toni Sbert, que confunden al espectador, que cree hallarse frente a una obra en la que las palabras tienen una sola dimensión, y cuando se percata de que no es así, ya es demasiado tarde, ya no puede rescatar la segunda dimensión.

De los cuatro actores que participan en la obra, Marta Zavaleta es quien se lleva las palmas. Ella no se deja llevar por el realismo, manteniéndose siempre en ese plano de enajenación que da doble fondo a sus palabras y a sus actitudes. Es una actriz que domina su oficio y que no pierde jamás el hilo conductor de sus acciones. En cuanto a Ramón Barragán, el esquematismo con que está trazado su personaje no le permitía mayores vuelos.