FICHA TÉCNICA



Título obra La última noche de Pirandello

Notas de autoría Luigi Pirandello / autor de los textos; Hugo Hirart / adaptación

Dirección José Luis Cruz

Elenco Rosa María Bianchi, Patricio Castillo, Miguel Flores

Espacios teatrales Foro Sor Juana Inés de la Cruz

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Noche de Pirandello, espectáculo experimental” en El Día, 11 marzo 1987, p. 17




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Noche de Pirandello, espectáculo experimental

Malkah Rabell

Desde hace ya varios años los espectáculos experimentales son más bien raros en México. Han desaparecido después de largas temporadas cuando estuvieron de moda. Hoy, la atención de los directores se ha desviado hacia otros campos. Todavía los podemos presenciar en el Centro Experimental. En cuanto a la UNAM, se alejó a su vez de tal género. Pero en la Noche de Pirandello, que en realidad merece el título de Última noche de Pirandello, renace el recuerdo de lo experimental, con todos los personajes pirandelianos que surgen ante la angustiosa evoación de su creador y padre: la última evocación ante la muerte, cuando en su agonía llama desde lo más hondo de su alma a punto de abandonar su cuerpo, a las criaturas que durante años fueron sus acompañantes.

La última noche de Pirandello es realmente la última noche del poeta dramaturgo, novelista y sobre todo cuentista, cuando en su torno, en su imaginación y en su fantasía, aparecen y desaparecen los espectros que él mismo había inventado y dado vida en su creación de artista que repitiendo la tesis de Descartes: "Si piensas, existes", le fue agregando una pregunta movedosa: "¿Y sí, aunque piensas de todos modos no existe?" y Pirandello más que nunca negaba la vida fuera del sueño, la vida es un sueño; no existe fuera de esa capacidad de crear, hasta en su agonía, una multitud de personaje, de protagonistas, que van y vienen y se multiplican en su torno. Última noche de vida, cuando los fragmentos vitales resurgen en su memoria y bajo la máscara de protagonistas, lo rodean por última vez.

Bajo la dirección de José Luis Cruz, la obra se ubica en diversas áreas. El director recurre a los personajes de Pirandello, pero son los textos de Hugo Hiriart que los unen entre si, y les dan consistencia de obra nueva, materialmente unida por un cordón umbilical de la fantasía del dramaturgo. En realidad los textos de ambos se unifican para crear una sola obra. Y todavía hay una tercera parte, que imagino se debe al texto del director de escena, José Luis Cruz. Un texto que ubica la pieza en un ensayo en el cual se van uniendo todas las piezas de! rompecabezas.

Hoy resulta muy difícil señalar lo novedoso que fue en su tiempo el experimentalismo del autor italiano. Tantos dramaturgos han imitado a Pirandello que ellos resultan hoy los experimentadores. Empero, tal como lo señala el programa de mano: "Pirandello fue un auténtico precursor del teatro moderno experimental. Tengo la impresión que éste espectáculo ha reunido lo más difícil del teatro pirandelliano. Bajo la dirección de José Luis Cruz, el numeroso reparto ha dado lo mejor de sí mismo Resulta imposible subrayar las virtudes –o los defectos– de las más de quince actuaciones. Son sobre todo tres intérpretes que han dado la pauta de la dramaticidad pirandelliana. Esos tres sectores son: Rosa María Bianchi, como la "condesa", cuyo título de honor no es el nobiliario, sino sus virtudes de actriz de una extraña compañía, diríase de saltimbamquis, que se consideran gente fuera de la vida real. Como si Pirandello hubiera exprimido su propia sangre de pensador en las venas de unos comediantes improvisados. El segundo y tal vez el mejor de los tres, es Patricio Castillo, excelente, el jefe de esa extraña compañía. Y por fin, es el dramaturgo mismo, en el papel de Pirandello; es Miguel Flores, quien además de actor es y fue autor dramático, autor de Baile de máscaras que fue el año pasado un gran éxito del teatro universitario.

No pocas cosas escapan a nuestra memoria en esta multifacética actuación, en esta multitud de actores en el escenario que se hace bastante amplio en el Foro Sor Juana Inés de la Cruz del Centro Cultural Universitario. Pero en resumen, La última noche de Pirandello es un espectáculo que por sus extrañas virtudes experimentales como a su vez por sus realidades, tal como esa escena de Pirandello y de su esposa que fue una enferma mental que más de una vez amenazó a su esposo con la muerte, por su actuación colectiva como por su dirección merece ser vista y aplaudida.