Dentro de la reducida producción teatral de Jean Paul Sartre, se encuentra una obra en un acto más o menos largo que data de la primera época del autor: A puerta cerrada. Ahora se presenta nuevamente en el Teatro Coyoacán en un arreglo de escenas y una dirección de Ludwik Margules. |
Sartre en Coyoacán Un infierno por Héctor Mendoza corte marcial; la infanticida por un juzgado de orden penal del tipo más común. Ante esta falta de la más estricta unidad en el orden condenatorio a juzgar por los hechos mismos, uno piensa que o bien ninguno de los tres dice la verdad al confesar sus pecados a los otros, o bien la causa de la condena responde a otro tipo de juicio que no es el directo y tradicional. |
que en el hombre– lleva aparejadas para quien la padece un serie de dificultades sociales. Dificultades debidas al concepto moral establecido. Para aceptar su homosexualidad –Inés la acepta plenamente–, la mujer tendrá que ponerse firme en sus dos pies para poder enfrentar a la sociedad. Sin embargo, Inés parece perder esa fortaleza de pronto. Cuando su primo, a quien le ha robado la mujer, es muerto por un tranvía, va y le dice a su amante que ellas dos lo mataron. La amante consecuentemente abre la llave del gas sin que Inés se dé cuenta y ambas mueren. Es obvio que el único pecado de Inés, moralmente hablando, radica en la seducción de una mujer casada. Resulta, en cambio, más importante el pecado de estupidez en este caso: Inés no debió haber dicho jamás a su amante que el comportamiento de las dos, había matado al marido. Inés, al decir esto, es honesta –lo piensa efectivamente así–, pero también estúpida pues resulta evidente que si ella ha seducido, debería mantenerse en su papel de seductora y seguir ocultando a su amada los horrores de la vida homosexual. Esto viene a ser lo verdaderamente imperdonable en el caso de este personaje. Estelle, la infanticida. Es claro que este personaje es el único verdaderamente culpable en un sentido estricto. Estelle ha matado a la pequeña hija producto de su adulterio. Pero, ¿por qué la ha matado? Por estupidez crasa. Estelle no tiene dos dedos de cerebro. Estelle es una mujer centrada en su físico que obra por impulsos del tipo más primario. Que su amante posteriormente se haya volado la tapa de los sesos le es totalmente ajeno, no la toca, no acepta en forma alguna tal responsabilidad, ni siquiera ahora en el Infierno. El hecho de que tema a su amante,
|