diorama
teatral |
mientras la pieza que falla no sea
reparada. Y en esta obra ¡son tantas las piezas que fallan, que dudo que esta
máquina pueda llegar a funcionar con éxito! Lo siento de veras por González
Caballero, por Sofía Álvarez, por Córcega, Bárbara, Riquelme y compañía, pero
la máquina se trabó. Algunos de esos actores ponen en juego su simpatía
natural, pero pecan de sobreactuación, como Alejandra Meyer o la propia Sofía
Álvarez, pero ¿qué podía esperarse que hiciera Sofía
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con ese papel ingrato, sin
consistencia dramática? Otros -unos cuantos- se mantienen dentro de una
sobriedad que los honra, tal es el caso de Miguel Córcega y Xavier López (Chabelo). En cuanto a la coreografía, nada más inútil ni
más fuera de lugar que esa danza de los pescadores que ejecutan Córcega y
Armando Pascual.
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