cinco años en
la casa
del lago |
sui géneris: Jazz palabra, con textos de poetas de México y del mundo, seleccionados por Juan Vicente Melo y Carlos Monsiváis y Dos más ocho en pop, ambos dirigidos por Juan José Gurrola.
Este es el
resumen de cinco años de
labor, sólo dentro del teatro, a la
que hay que sumar los innumerables
conciertos, entre los que se consignan
muchos más estrenos mundiales de
obras mexicanas que los
habidos en lo que a teatro se
refiere. Y en cuanto a las obras
musicales estrenadas por primera vez en México, la cifra asciende a cuarenta y seis, lo que es muy considerable, ya que una difusión de la
música contemporánea, en esta magnitud, permite que se conozca en nuestra capital lo que se hace actualmente en otros países.
Los ciclos de conferencias y mesas redondas en la Casa del Lago abarcan todos los temas, entre ellos, 1961: “Cuadro social y político de nuestro tiempo”; “Las grandes
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ideas de
nuestro tiempo”; “La ciencia de
nuestro tiempo”, (Total 30
conferencias), 1962; “Clásicos del siglo
XX” (Total: 38 conferencias); 1963: “Los grandes personajes de la literatura mundial” (30
conferencias). “La aventura del cerebro”
(5 conferencias). 1964: “Los grandes temas
de la literatura del siglo XX”, con
un total de 29 conferencias.
Exposiciones
pictóricas, escultóricas,
proyección de películas, cursos
de introducción a diferentes
materias y muchas otras
actividades tuvieron cabida en la
Casa del Lago que hoy (con la escenificación de las óperas Emilio y Emilia, de Ernst Toch y El teléfono, de Gian Carlo Menotti, dirigidas por
Juan José Gurrola con imaginación y buen gusto, dentro de la fantasía
geométrica del escenógrafo Pedro Friedeberg y con una
magnífica interpretación de Elizabeth Larios, Charles Lucas y Mauricio Herrera, acompañados al piano por Andrés Araiz y Luis
Rivera), celebra el cumplimiento de estos cinco años de una labor digna de admiración.
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