de nuestro teatro. Hay en ella ese toque sublime de lo que es arte verdadero. ¡Qué forma de ir
conduciendo al espectador de uno a otro plano!
En
cuanto a Emma Teresa Armendáriz, se nos muestra como una actriz consumada, dentro de un tipo de personaje en el que nunca se la había visto,
dominando al máximo el matiz, la intención,
haciendo en suma una auténtica creación de su personaje. Si a lo largo de su carrera artística había sorprendido por sus innumerables cualidades, en esta ocasión ha llegado, ya a un nivel de
superación que hace que su Maggié sea la más
sobresaliente de sus interpretaciones.
Excelentes Carlos Monden y María Rubio y en un papel de menor lucimiento Alicia Castro Leal. Es una verdadera pena que para el restó de los papeles se haya tenido
que recurrir a actores y actrices que están muy por debajo del nivel de los primeros. Rebeca Iturbide, Carolina Barret, Félix
González, Mario Sevilla, Manuel Arvide y la propia Carmelita González no están a la altura de las circunstancias.
En el programa se da el crédito a la escenografía
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en abstracto a la Unidad Artística y Cultural
del Bosque (quizá porque se siguieron los
diseños de la puesta en escena norteamericana), de cualquier manera reclama un elogio ya que la realización de ella es
magnífica.
Se trata de un éxito más en la cuenta del grupo Teatro Club
que tanto hace en favor
del buen teatro en México.
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