diorama
teatral
por mara reyes
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El mono velludo
Teatro de la UNAM. Autor, Eugene O'Neill. Traducción, adaptación y dirección, Eduardo García Máynez C. Escenografía, Alejandro Luna Ledesma. Iluminación, Héctor Mondragón A. Reparto: Luis Themsel Paniagua, Eloísa Gottdiener E., Roberta Avendaño Martínez, José M. Ceballos García, Óscar Andrés Mayorga D., etc. (grupo de Teatro Estudiantil de la Universidad). El joven director Eduardo García Máynez C., ha presentado en el Teatro de la Universidad, una de las obras cumbres Eugene O’Neill, con el grupo
teatro estudiantil de la UNAM, formado por alumnos de la Facultad de Ingeniería. Se trata de un conjunto -como dice
Héctor Azar- “dedicado a menesteres que los podrían mantener alejados de las labores artísticas y que, conscientes del hecho,
tratan de complementar su preparación
en los terrenos de la ciencia con la práctica
de una actividad tan vasta y sugestiva como el teatro”. Son
jóvenes que pisan el escenario por
primera vez y que han sabido imprimir a su trabajo un sello de bondad, en el sentido estricto de la palabra, de calidad de bueno.
El mono velludo (The hairy ape), estrenada el 9 de marzo de 1922 en Nueva York y escrita |
bajo el influjo
del expresionismo, es una
muestra patente de la capacidad
visionaria de su autor; su parentesco
con Informe para una Academia, de Kafka (El gorila en la adaptación
teatral) no es casual, nacen
ambas obras como una resultante lógica de un mismo conflicto: el conflicto del hombre y su realidad social cada vez más embrollada, mecanizada al extremo de destruir la esencia humana.
Una realidad en la que no hay
lugar para las clases intermedias, en la que
el extremismo domina. El mundo se aglutina en dos bandos antagónicos
(gran burguesía, y proletariado) y aquel que no es consciente de qué lugar ocupa
dentro de ellos termina por
caer destruido por la maquinaria social. Este problema cada día se
agiganta, es por ello que la obra de O'Neill se hace cada vez más representativa de
nuestra moderna civilización.
No era fácil interpretar el
papel de Yank. El joven actor Luis Themsel Paniagua supo meterse en el personaje y proyectar su tragedia. Supo captar el
simbolismo y vivir ese
personaje creado por O'Neill que suma en sí mismo toda la problemática de una civilización y en especial del mundo
norteamericano (Yank no es otra cosa que un apócope de Yankee). Un
personaje que no halla acomodo
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