diorama
teatral |
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vez, del texto dramático. Hay
armonía entre cada uno de los elementos que toman parte en la representación.
La escenografía no se siente como una decoración artificial, sino como el único
lugar posible donde la acción podía haberse desarrollado. No puede hablarse de
los aciertos específicos de tal o cual escena, o del logro determinado de un
actor, del director o del traductor, ya que toda la comedia es un continuo
acierto, acierto individual y acierto colectivo. El trabajo de todos tiene una
forma esférica, no hay puntas ni asperezas.
El oficio de Dimitrio Sarras se pone a prueba; la calidad de la actuación de Bárbara
Gil se manifiesta más que nunca; la sinceridad y frescura en la actuación de
Miguel Córcega se hace patente una vez más; el dominio de la voz de Eugenia Avendaño
parece cosa de magia. Todos contribuyen pues, a que la representación sea un
verdadero fenómeno artístico, conjugado, armónico, geométrico, emotivo.
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