que no es posible hallar relación alguna entre ellos.
Fando y Lis son dos personajes, pero si hurgamos bien en el interior
del hombre encontraremos a ambos. Fando representa
las limitaciones del hombre, la imposibilidad de satisfacer las propias
ambiciones. Es por eso que es cruel, y tierno a la vez, y lo es consigo mismo
y con los demás. Lis, en cambio, representa la fantasía, la ilusión, el amor,
los ideales, es por eso que es paralítica, ya que la fantasía o el ideal, o
el amor, si no van fincados en las posibilidades reales son impotentes, de
ahí que Fando deba llevarla a cuestas.
Fando es un solitario, en tanto que tiene su propia fantasía puede
vivir solo, pero en el momento en que la meta tiene que acercarse a los
demás, tiene que ser gregario, es decir, que para hacerse un ser social, debe
prescindir en cierta forma de sus ambiciones. Fando,
en un momento, se atreve a soñar, se atreve a decir que hay flores en donde
no las hay, en ese momento Lis le dice que no hay flores, desde ese instante Fando debe destruir su ilusión, se ve impelido a
encadenar a Lis.
¡Cuántas veces la propia
ilusión hace sentirse angustiado al hombre a tal extremo que debe aniquilar
esa ilusión! ¡Cuántos quieren ser reyes y apenas son oficinistas de tercera
categoría!, y ¡cuánto han hecho sufrir al hombre sus propias ambiciones! Y
así cuando la fantasía le quita la alegría de vivir, cuando Lis rompe el
tambor, cuando le priva de su posibilidad de cantar, tiene que matarla para
poder sobrevivir. Y mata a Lis, pero le lleva a su entierro, una flor y un
perro: o sea la ternura. y la fidelidad.
El leit motiv de la obra es esa necesidad del
hombre de llegar a “algo”, de encontrar lo anhelado, y va en su busca, no
obstante, diariamente inicia la marcha hacia aquello que busca. Aun a pesar
de que se ha matado el objeto amado, y la ilusión, ya con el apoyo de otros
seres humanos que también han perdido su fantasía, vuelve el hombre a buscar
ese “algo.” Es decir, queda la esperanza.
El contrapunto de la obra
lo lleva el trío de los hombres. Toso representa el sentido práctico de la
vida, en
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