Aristóteles para extraer las reglas de composición y las
características de la tragedia como género teatral, que escribió en su
Poética. Técnicamente, de Sófocles sabemos que fue quien introdujo un tercer
personaje en el teatro griego, además de haber hecho otras innovaciones, como
el tratamiento del coro y otras, pero ante todo, sabemos que fue este autor
quien dio mayor hondura humana a sus personajes y quien más se preocupó por
descubrir los verdaderos sentimientos y misterios del alma humana. Tanto es
así, que Freud, al elaborar su teoría psicoanalítica, tomó el nombre de
“Edipo”, para designar uno de los complejos que aquejan al hombre cuando no
llega a superar la etapa “edípica” por la que todo hombre pasa. Así pues, el
estudio de Edipo rey se ha llevado
a efecto en planos diferentes: el de la técnica dramática, el literario, el
sicológico, el filosófico, etcétera.
En cuanto al efecto que esta
tragedia debió causar en el público de su tiempo, es fácil imaginar lo que
debe haber sido el ver descubiertos en la escena, por vez primera, los más
íntimos secretos del ser. Por otra parte, toda la alusión a una peste en la
obra, en un momento en que -según se cree- el Ática acababa de sufrir una epidemia que había causado
enormes estragos entre la población, debe haber sido estrujante. Por otro
lado, el contacto con los dioses, que se percibe en todas las tragedias, debe
haber sido para los griegos un elemento de más emoción. Según Nietzsche,
Dionisos no dejó nunca de ser el héroe trágico y Edipo, Prometeo, etcétera…
“no son más que disfraces del héroe original, Dionisos”. Y agrega: “El único
ser verdaderamente real, Dionisos, aparece en una pluralidad de figuras bajo
la máscara del héroe que combate y que se encuentra al mismo tiempo enlazado
con los restos de la voluntad particular. El dios se manifiesta entonces, por
sus actos y por sus palabras, como un individuo expuesto al error, presa del deseo y del sufrimiento”. También para
Nietzsche, en Edipo, Sófocles, nos grita que “La punta de la sabiduría se
vuelve contra el sabio; la sabiduría
|