Diorama
Teatral
escénica
en lugar de ayudar a la obra,
la perjudicó, adolece de multitud de
defectos. No hay ritmo, es exagerada y al mismo tiempo insulsa. La
coreografía es pobre y la escenografía pretenciosa, demasiado gris para una revista musical.
Lo que es francamente insoportable es la señora Celia
D'Alarcón. ¿Quién sería el sádico que le contó que era actriz?
Empero, hay que reconocer que entre el reparto hay
muy buenos elementos, tanto entre los actores, como entre los cantantes y
bailarines. ¡Lástima que un esfuerzo como este, digno de mejor suerte, haya
dado tan malos resultados! |