Reaparición de María Tereza Montoya con La casa sin música, drama de Julio Alejandro, nuevo en México Armando de Maria y Campos |
Después de una ausencia de veintitrés meses, sólo interrumpida por dos apariciones esporádicas para representar La malquerida en el Bellas Artes y en el Arbeu, la eminente trágica María Tereza Montoya ha reaparecido en nuestros escenarios para estrenar el drama en un prólogo y tres actos La casa sin música del autor español Julio Alejandro, como primer capítulo de una temporada que promete resultar espléndida. |
Se hace ingeniero cartógrafo y pasa a la Universidad de Madrid, para comenzar la carrera de letras. Se hace doctor en letras; dicta clases de español en la Universidad de Toulouse. A partir de la guerra de España ejerce multitud de oficios, vendedor ambulante, profesor, periodista, actor, director de escena, decorador, corredor de alhajas y de fincas, instructor de niños, secretario, conferenciante, camarero, etcétera. El año 40 es llamado como profesor de literatura a la Universidad de Santo Tomás de Manila. Permanece en Manila durante la ocupación japonesa; resulta herido en la toma de Manila y queda hecho prisionero de los japoneses. Ha dado la vuelta al mundo y ha vivido en 22 países, y sobre todo en Francia, Portugal, Filipinas, Estados Unidos, Chile, Argentina y México. Su primer libro de poemas La voz apasionada con prólogo de Antonio Machado apareció en España en 1923. Su producción teatral comienza el año 1946, con el estreno de Cuatro caminos, capullo de drama que presenta el teatro de la sección de letras de la Universidad de Madrid. El año 47 la compañía Lope de Vega le estrena El pozo, y en 1948 nuestra eximia Virginia Fábregas, que realiza su último recorrido por España, da a conocer La familia Kasbin en el teatro Madrid. En 1949 la compañía titular del Lara madrileño le representa Shanghai-San Francisco, y durante la temporada 1949-1950 tiene la fortuna de estrenar Barriada, por la compañía del teatro María Guerrero y El termómetro marca 40, por la de Catalina Bárcena. Los éxitos más considerables: La familia Kasbin, Shanghai-San Francisco. Tiene Julio Alejandro tres obras por estrenar: El otro hermano, drama en tres actos; Vocación, auto sacramental, y El hombre de medianoche, drama en tres actos. |
lo que hace, la parienta solterona "arrimada" en esa casa sin música, sin luz, sin padre, todo y todos parecen arrancados de una ciudad española castigada por la guerra civil. Muy cosmopolita, Julio Alejandro es un autor de fecunda raíz hispana, y excelente, que sabe construir con técnica de concienzudo ingeniero teatral, que escribe como el poeta que es, y que posee una rara y muy hábil facilidad para encerrar dentro de las tres paredes, seres que sufren y hablan como en la vida, porque de esa cantera inagotable ha sabido arrancarlos con las uñas de una existencia atormentada, hasta hacerse sangre... La casa sin música es una bella pieza dramática, muy humana, movida por certeros resortes teatrales y hablada con un acento de poesía dramática que se mete en el alma del espectador, sin estrujarlo demasiado, pero sin darle tampoco esa consoladora placidez de las vidas que son animadas por la dulce música interior de las pasiones serenas que baña de luz a los espíritus felices... |