La última palabra; representaciones en el Vaticano con motivo del Año Santo en Roma. Congreso sobre arquitectura teatral en Francia. Usigli lee su última gran pieza sobre el porfirismo Armando de Maria y Campos |
En estos días -entre el 19 y el 29- se efectuará en París la reunión del Instituto Internacional del Teatro, a la que asistirán delegados de 18 naciones: Austria, Bélgica, Brasil, Checoslovaquia, Chile, China, Ecuador, Estados Unidos de América, Gran Bretaña, Israel, Italia, México, Nueva Zelandia, Noruega, Países Bajos, Polonia, Suiza y Unión del Africa del Sur. La reunión tiene por motivo estudiar los problemas de la arquitectura teatral. Que yo sepa, no asistirá a ella ninguno de los señores que -nominalmente- figuran como miembros de la sección de México del Instituto Internacional de Teatro. Probablemente nuestro país será representado por algún secretario de la embajada diplomática en Francia. Parece mentira, pero ningún periódico mexicano, y hasta donde se me alcanza, tampoco periódico alguno de Cuba, Perú, Chile, Argentina y Uruguay, hayan publicado una sola línea de la representación, ante Pío XII, con motivo del Año Santo, de L'annonce faite à Marie de Paul Claudel. No he encontrado tampoco una sola referencia a este acto en la prensa española que periódicamente hojeo y ojeo. Si no es por algún diario italiano que de vez en cuando llega a mi mesa de trabajo, o por alguna información privada, nada sabría aún de la extraordinaria representación ocurrida hace unas semanas en el Vaticano. |
siglos, un espectáculo de prosa, al cual asistió el Papa Pío XII en baldaquino, solemnemente rodeado de los príncipes de la Iglesia, de su corte pontificia y de un nutrido y selecto grupo de invitados. En tan fausto día se representó L'annonce faite à Marie, del máximo poeta católico viviente, Paul Claudel, el cual escribió una nueva versión de su famoso drama, en homenaje al vicario de Cristo, para solemnizar el Año Santo. El propio Claudel dirigió toda la preparación del espectáculo , cuidando con las autoridades vaticanas de la ornamentación escénica en la histórica y maravillosa sala del Belvedere. |
Santidad de Pío XII ha proclamado para pedir a Dios por la paz y el amor que tanto necesita la triste humanidad de este siglo, la que para decir cuánta angustia le pone nudos de desesperación en la garganta ha necesitado de autores dramáticos como Sartre, como Camus, como Revueltas, excomulgados ya, cuyas voces de tiniebla no logran sin embargo, oscurecer con sus relámpagos de sombra la voz clara y serena, ungida de eternidad, de un Calderón de la Barca, o la iluminada y luminosa del "beato" Claudel. Y puestos a dar grandes noticias, cierro estos comentarios con una de alto valor. Anoche -miércoles- el gran autor mexicano Rodolfo Usigli leyó en su domicilio su nueva comedia Fugitivos, primera de una ambiciosa serie que será en la materia teatral lo que en la novela es La comedia humana de Balzac. Gran pieza la de Usigli, crónica de la vida de la alta sociedad de las postrimerías del "porfirismo". Ocurre entre 1908 y 1909, cuando Madero lanza su libro La sucesión presidencial; se cuartean los edificios franceses de la más alta clase porfiriana, y se empiezan a oír las voces juveniles precursoras de la Revolución de Antonio Caso y José Vasconcelos, quienes aparecen en las últimas escenas de la obra. La lectura de Fugitivo por Usigli, ante menos de 20 personas, fue un éxito. Será una iluminada sorpresa cuando se le represente, en el Ideal o en el Arbeu, dentro de breves semanas. |