Cómo se originó y se realizó en México la revista que Mario Moreno "Cantinflas" presenta en el teatro de Esperanza Iris. II Armando de Maria y Campos |
Madame Rassimí se encuentra en París, sana y salva. No estaba bien informado cuando afirmé en crónica anterior que la célebre animadora teatral ya no pertenecía la mundo de los vivos. Vive y trabaja, y tiene aún arrestos para volver a "hacer América". No será remoto que a fines del año próximo cruce el mar y baje a nuestro valle comandando una nueva legión de "modelos", cancionistas, bailarinas, con una fabulosa cantidad de kilos de equipaje para el atrezzo y la utilería; para ningún teatrofilo es un secreto que el vestuario de sus "modelos" cabe holgadamente en una bolsa de mano. |
Vicente Antonio Farreny y Fontseré y se encerraron en los estudios cinematográficos Tepeyac con los mejores escenógrafos mexicanos Manuel Lamont y Hermanos Galván, con el excelente tramoyista Ignacio Arboleya, y comenzaron a estudiar la forma de realizar la construcción de los escenarios fijados cabalísticamente en planos. Los tramoyistas, los pintores, los escultores mexicanos salieron avante de la difícil prueba a que fueron sometidos por los noveles productores catalanes, convirtiendo en realidad escénica cuanto imaginaron, lejos de una práctica que desconocían, Vicente Farreny y Fontseré. Catorce tramoyistas, doce pintores, doce escultores, tres o cuatro yeseros, todos mexicanos, son los verdaderos autores de cuanto constituye la construcción y la escenografía de ¡Bonjour, México!. Mientras tanto, en París se cosía sin descanso; todo el vestuario y los diversos juegos de cortinas fueron creados y realizados de acuerdo con modelos de Balenciaga, Pierre Balmain, Jacques Fath, Jeanne Lanvin, Robert Piguet, Carven, Bruyere. La partitura la componía Roberto Vicente, tratando de resolver el difícil problema de que fuera francesa, popular, pegajosa, y... un poco original. El libreto o guión también vino de París firmado por Pierre Clarel, Rafael Tassis, André Camp y Jean Fred Melé. Se trabajó sin descanso meses y meses, y, al final, se tuvo que prescindir de varios cuadros. Llegó a ser una obsesión para las noveles bailarinas de Lutecia la frase del coreógrafo y bailarín Guy Lailé: |
La interpretación por elenco francés contratado en Francia, muy estimable. Figuran como estrellas del espectáculo Guy Lainé, Tania Beresnevitch, Mona Gildes, Lucía Cruza, Edith Cotter, hermanas Bordeau, Huguette Nox, Compagnos de Route, Trío Litton Gab, Jean Fred Melé, Ann Kryser, Enrique López, María Landé y Domingo Acero, destacando con perfiles propios Mona Gildes, excelente cancionista, las hermanas Bordeau muy buen dueto a la manera del que forman las mexicanas hermanas Aguila, Huguette Nox, de arrollador temperamento, encendido de gracia, Ann Krysser, vedette mixta de París y Hollywood. Recojamos, para futuros historiadores del teatro en México, los nombres de las francesitas que bailan muy bien el Can Can de Offenbach: Nicole Parent, Lia Schubert, Jannine Chatel, Violette Detwiller, Arlette Bost, Helene Faure, Nicole Moch, Louisette Pinat, Monique Schawab, Jannine Targos, Viviane Herin... |