Y lo es porque se sustenta en un claro conocimiento científico que se traduce en formas de comportamiento, en graciosas canciones y atractivos juegos escénicos, en imágenes entrañables, como aquella en que la pira mortuoria de Giordano Bruno se transforma en el sol alrededor del cual giran los planetas.
Porque su estructura dramática se multiplica en planos de realidad que interactúan incesantemente como las contracciones y expansiones del universo referido: dentro de un sueño que ensalza los transformadores poderes del teatro, la gozosa cátedra se alterna con un íntimo homenaje a Giordano Bruno y su valor para desafiar con la verdad a la opinión prevaleciente.
Porque el elenco, compuesto por Fernando Briones, Oscar Ulises Cancino, Laura Vega, Oscar Flores, María Elba Zermeño, Ana Francis Mor, Enrique J. Izurieta y la voz proveniente de una estrella lejana, se entrega con apasionado entusiasmo a su historia sin hacer las habituales concesiones al infantilismo.
Entre ellos se distingue el brillo particular de Oscar Flores, quien, en su divertidísima interpretación de Mr. Universo, echa mano de su musicalidad, su sólida formación clownesca y la experiencia de años de brega en un teatro no siempre expuesto a la poderosa luz del sol.
Por todo esto, la valerosa aventura de Don Tierrote y su Sancho Luna no merece convertirse en un astro a la deriva; seguramente, su propia fuerza le permitirá encontrar un lugar donde los niños y los padres conciban la diversión como el más grande de los descubrimientos.