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Se alza el telón

 

...Cuando todos los niños del mundo se divierten

por Malkah Rabell

Rara vez tuve la oportunilad de asistir a un espectaculo infantil donde el público de pequeños estuviera tan homogéneamente interesado, quieto, y sin duda divertido, Desde los primeros compases de la música debida a Miko Viya, los espectadores empezaron a batir palmas al ritmo de los acordes melodiosos. Y no sólo batían palmas los infantes, quienes asi intervenían en la representación, sino tambien sus padres lo hacían, tal vez involuntariamente, atraidos por esa música fácil, melodiosa, rítmica. Y asi, en el transcurso de esa comedieta musical, cada número, cada canción. era aplaudido, acompañado por el canturreo general. Y los niños intervenían no sólo en la música, sino en la acción, gritando las verdades supuestamente ignoradas por los protagonistas, dando a éstos el norte de los sucesos, y terminando por subirse al escenario para bailar todos juntos en la "Ronda",de Gabriela Mistral: "Dame la mano y danzaremos —dame la mano y me amarás— como una sola flor seremos --como una flora y nada más..."

La obrita es sencilla, fácil de comprender hasta para los muy chiquitines y también fácil de divertir a los mayorcitos. Y así vimos niños de a a 10 años, y hasta de más edad, entre la audiencia, igualmente atraídos por esta historia de un niño que sueña en medio de ios muñecos por su padre fabricados. Muñecos que adquieren vida y resultan ser habitantes de otro planeta donde todos los infantes del mundo, sin tomar en consideración las diferencias raciales o de situaciones económicas, ricos y pobres, de distintos colores de la piel y distintas nacionalidades, se dirigen para establecer su reino de la felicidad, su república de la igualdad, donde: "Te llamas Rosa y yo Esperanza —pero mi nombre olvidarás porque ya seremos una danza— allá en la colina y nada más"

Quizá instintivamente, tanto los niños como los acVtos presentes, se sintieron emocionados

por el sentimiento de solidaridad y de amor que emanaba del texto y de la musica, de las situaciones y de la reunión de tantos niños unidos por su infantil ingenuidad: "El mismo verso cantaremos —el mismo paso bailarás—, como una espiga ondularemos —como una espiga y nada más".

El libreto y la letra de las canciones debidas a Enrique Alonso poseen esa indudable atracción que impone la experiencia y el conocimiento del mundo infantil y de su sicología, adquirido por Cachirulo durante sus largos años de animador de espectáculos para niños. Con igual experiencia supo manejar la puesta en escena, sencilla y graciosa, que hacia reir, pero nunca caía en lo burdo. A los niños no les hace falta lo caricaturesco de. las situaciones o de los personajes para admitirlos. Necesitan magia, y la creen. Esos muñecos, el capitán todo de plata y sus robots con vestuario galáxico tenían la magia necesaria. los niños los amaron y los adoptaron. Algunos personajes eran chistosos, otros tiernos, pero ninguno malvado. Y sobre todo había 2 niños actores en el escenario, que sabían cantar e interpretar sus papeles con gracia y voces claras, como René García, el niño soñador, amigo de los muñecos y Sergio Gómez, el niño rico pero justo, necesitado de amor paterno y de calor de un verdadero hogar. Y al espectador infantil nada lo atrae tanto, nada capta su atención con mayor entusiasmo que la actuación de los menores.

Comedia musical para niños, ésta Cuando todas los niños del mundo, ofrece .el cuidadoso montaje, la limpia actuación, las melodiosas y fáciles canciones y la graciosa anécdota, que tuvieron el don de mantener despierto durante una hora y media el interés del auditorio, tanto de los niños como de sus papás, y hasta de los papás de los papás. Y durante ese espectáculo del sábado a mediodía en e1 teatro Polyforum Siqueiros, que se ofrece bajo los auspicios del FONAPAS como' un aporte más al "Año Internacional del Niño", todo el mundo salió contento.