Se Alza el Telón
Malkah Rabell
Lo que no se debe hacer en el teatro
Se presentó el Grupo Trastiempo en el teatro conocido como Contigo... América que pertenece y donde actúan permanentemente un conjunto de bastante larga trayectoria artística, que supo conquistar el aprecio y el respeto del público por su seriedad profesional, por su selección dramatúrgica. No fue este el caso del grupo Trastiempo que aparece por primera vez en escena y cree que puede incursionar por el mundo del arte dramático con un espectáculo basado en la "Idea" de alguien... Una idea que le permita a cuatro jóvenes que nunca han actuado con anterioridad de inventar una obra colectiva que exprese su pasión por el teatro. Una obra a la cual le han impuesto el título: Nosotros le llamamos.
Desde luego la obra no tiene ni pies ni cabeza. Carece de toda unidad temática o dramática, así como carece de sentido el título. Un grupo novel debe ser más precavido que otros que ya han pisado las tablas. Un grupo novicio debe antes que nada apoyarse en una fuerza que le ayude, que le dé mayor seguridad. Y semejante fuerza en primer término debe ser una obra dramática, drama o comedia, pero que se deba a una pluma bien templada, a un autor si es posible ya conocido, o por lo menos muy profesional, conocedor de los misterios del oficio y del público, con sus exigencias y rechazos. Una pieza de excelentes cualidades que pueda disimular las flaquezas de los improvisados intérpretes.
Y autores no faltan en la literatura universal o mexicana. Y si para los autores vivientes hacen falta muchos trámites y hasta posibilidades económicas, existen autores muertos que ya están al alcance de todas las buenas voluntades.
Mas, esa primera exigencia: ¡Una obra! fue ignorada por el grupo Trastiempo. La crearon, o por lo menos pensaron haberla creado con la única fuerza de sus propios "talentos", sobre una idea ajena, tomando algunos detalles de acá y de allá de autores y personalidades famosas, como Louis Jouvet, Giovanni Papini, Goethe, Thorton Wilder, una serie de nombres más, lo que nos señala que conocen su literatura. Pero todo ello dio lugar a una representación para "amigos" y no para extraños ni para un público exigente.
Y no obstante encontraron su auditorio que parece llenar la salita del Contigo... América noche tras noche. ¿Quiénes son y qué persiguen? Desde luego son jóvenes y hasta muy jóvenes, que tal vez en los intérpretes creen descubrir a quienes buscan las mismas ensoñaciones que ellos. Y esos jóvenes de la sala, si no encontraron en el foro a una obra, en cambio encontraron a cuatro intérpretes dueños de temperamento e imaginación. Sobre todo uno de ellos, no mayor de 20 o 18 años, Guillermo Navarro, que promete adquirir con el tiempo rasgos de verdadero actor. Baila y se mueve sobre el foro como si estuviera en su casa. En realidad, la libertad de moverse en el escenario no le falta a ninguno. Este es el rasgo primordial de todos los actores aficionados, cuando se encuentran entre sus propios "cuates" en el escenario. Una libertad de actuar que rápidamente desaparece cuando se hallan ante un profesional.
A los otros tres actores, Augusto Pérez Santiago, José Alfredo Ramírez y Flor de Maria les falta esta rapidez de cambiar de actitudes, de lenguaje y de humor, que le sobran al muy joven Guillermo Navarro. O tal vez la directora de escena los abandonó a su propia suerte de lucha. La señora Rosa Martha Sosa, que es una maestra profesional, parece haber insuflado no poca capacidad expresiva a sus jóvenes intérpretes. Pero me extraña que siendo una educadora no los llevó por caminos de mayor seriedad profesional. Por ejemplo como buscar una obra teatral que expresaría con voz más firme lo que este joven conjunto trata de decir acerca de sus búsquedas como actores, cuáles son sus sueños. Tal como citan a Eugenio Barba, el director italiano que trabaja con jóvenes de Dinamarca. En el programa de mano el director internacional pregunta: "Si te preguntan por qué te has hecho actor, le responderás que quieres expresarte y realizarte. Pero, ¿qué significa eso?".
Buena, muy buena pregunta. Pero nada responden a tal interrogante. Y no lo hacen ni en su programa de mano, ni en su representación. ¿Tal vez nos podría responder su directora?