diorama teatral
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José Estrada cayó en el lazo tendido por
el autor y resaltó los detalles realistas de la obra, apoyado por una
escenografía casi naturalista de Toni Sbert, que
confunden al espectador, que cree hallarse frente a una obra en la que las
palabras tienen una sola dimensión, y cuando se percata de que no es así, ya es
demasiado tarde, ya no puede rescatar la segunda dimensión.
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De los cuatro actores que participan en la obra, Marta Zavaleta es quien se lleva las palmas. Ella no se deja llevar por el realismo, manteniéndose siempre en ese plano de enajenación que da doble fondo a sus palabras y a sus actitudes. Es una actriz que domina su oficio y que no pierde jamás el hilo conductor de sus acciones. En cuanto a Ramón Barragán, el esquematismo con que está trazado su personaje no le permitía mayores vuelos. |