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Se alza el telón

Malkah Rabell

Las criadas o la destrucción de Genet

¿Por dónde empezar? ¿Tal vez por el final como hacen algunos novelistas? Por ese final apoteósico cuando el público del "Teatro de la Ciudad" de pie aplaudía a rabiar, sin saber muy bien por lo monos yo no lo sabia—, si tos aplausos iban a Jean Genet, o a ese espectáculo de Raikin donde figuran cuatro bailarines fantásticos que transformaban Las criadas de Genet en una revista musical con mucha influencia del "cabaret" alemán, y aún más Influencia de Hollywood. Y ante ese apoteósico final nos preguntamos, la gente cuyo oficio es preguntar y preguntarse: ¿qué quiso decir el director de escena? El nombre mismo de la compañia: Teatro Satirycon nos ayuda un poco a comprender. ¿Se trataba de burlarse un poco de Genet, de Las criadas y del teatro occidental en su generalidad?

Como parte del público creíamos —como seguramente el 90 por ciento de los espectadores— que el espectáculo se debla a la nueva libertad de la que goza el pueblo de la URSS en los últimos años. Y poníamos a cuenta del mareo de la libertad todas las locuras que se les ocurrían a los Raikin, ya que ni siquiera sabemos si al padre o al hijo, porque el padre ya murió y dejó la compañía al hijo.

Tal vez todo el asunto de esta representación es menos seria de lo que hemos Imaginado. La perestroika según afirma Fernando de Ita en la introducción al programa nada tiene que ver con esas "Criadas" de Genet. Raikin que nació en el escenario soviético por los años de 1939, en la ciudad de Leningrado, donde —reproduzco las palabras de Fernando de Ita: "En el teatro de Variedades, Arte y Sketches de esa ciudad comenzó a destacar durante el año mencionado la figur de un comediante nato que respondía al nombre de Arkadi Raikin... Su vena satirlca acercó a la compañía a escritores, músicos, directores y comediantes que fueron empujando a Ralkin hacia un teatro más comprometido, con diversos aspectos de la realidad soviética... La comedia se volvió tragicomedia y Arkadi Raikin se convirtió en una figura legendaria del teatro moscovita".

Indudablemente que al retomar la misma tragicomedia en las condiciones actuales, todo el panorama del espectáculo cambia (¿O me equivoco?). Seguramente en la época de Stalin no le hubieran permitido hacer una apología del homosexualismo. Ya que no podemos considerar de otra manera esa exhibición en los papeles de las tres mujeres del drama de Genet a tres hombres con una figura masculina agregada que no existe en el original. Cierto que el autor ha sugerido un cambio de sexos. Pero muy pocos directores lo toman en consideración, y sólo se puede basar en el deseo de Genet de presentar a los protagonistas tal como él los imaginaba al escribir la obra hombres vestidos de mujeres. Pero cuando la apología del homosexualismo se hace más clara es en la parte posterior del espectáculo, es en esa revista musical que el director agregó al espectáculo y que nada tiene en común con la obra de Genet, autor que Raikin parece conocer muy bien. Un agregado que carece de toda lógica. Pero que se admite porque el arte no necesita de lógica alguna. Y esta revista agregada es la que obtuvo el ruido éxito.

Y no podemos escapar a la pregunta. ¿Qué trató de expresar el director con tanta mezcolanza de géneros, que no fueron yuxtapuestos por Ignorancia, ni mucho menos? ¿Qué trató de decir con tantos espejos en la escenografía, idea fija de Genet, con sus desnudos, con su canción en francés en una representación en ruso, con sus canciones en Inglés; con sus actores que dominaban la plástica corporal pero que exageraban el llanto uno, y los gritos el otro... Muchos en la sala pensaban: no puede hacer toda esa mezcolanza gratuitamente. Algo desea decir... ¿Qué?

Pues y creo que no quisodecir nada en especial. Simplemente reír un poco de todo el mundo y en primer término de Genet. Responder a la loca alegría de la libertad; redescubrir nuevas alas y ¡volar, volar, volar!!!