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Se alza el telón

Malkah Rabell

Heróica, de Osvaldo Dragun

El dramaturgo argentino, nacido en la bella provincia de EntreRÍos entre dos ríos, en 1929, que tantas veces nos ha visitado en México. haciéndose amigo entrañable de los mejores representantos del teatro mexicano, Osvaldo Dragún en su drama: Heróica de Buenos Aires —que suele representarse con el titulo reducido de Heróica —auna cielo lenguaje dramático, ciertas ideas de Madre Coraje de Brecht, con la visión de las luchas por sobrevivir del pueblo porteño. del pueblo de Buenos Aires, en los anos cuando fue escrita, en 1966. cuando recibió el premio de "Casa de las Américas" en Cuba. lo malo de esta obra muy ambiciosa y excesivamente entreversada, con una multitud de elementos dispares, son sus tres horas de duración, lo que en el frío ambiental del CADAC, donde se representó la primera noche, se hacían seis. Segundo defecto es su falta de unidad. Se diría que se encierra entre Brecht y Valle Inclán, entre un primer acto brechtlano y un último acto herencia de los esperpentos valleeinclanescos. Y con todos esos elementos diversos, el director Jaime Meza. encabezando a un numeroso grupo oe discipulos de la Compañía Titular del Colegio de Bachilleres. ha logrado una representación bastante interesante, pero pesada, con alumnos nada malos en sus conocimientos histriónicos, pero aún muy inmaduros para una obra tan compleja.

La Heróica de Buenos Aires ya fue estrenada en México, hace unos Quince o veinte años. y pese a su reparto, en el cual figura en el papel principal, Ofelia Guilmáin, y pese a su director, Julio Castillo no pudo escapar al fracaso. Tal vez porque se trataba de una obra muy argentina que en México no encontraba eco. Pero daba la casualidad que en esa primera representación del Colegio de Bachilleres logró captar la atención de un público juvenil en su mayoría compuesto por estudiantes y maestros. Tal vez porque la caricatura militar que nos diseña Osvaldo Dragúnn ya se halla mucho más cercana de todos los países latino americanos.

El dramaturgo argentino pone en escena una ciudad en poder de los militares. A éstos se los viste de uniformes sin nacionalidad determinada. ¿Son argentinos? ¿Son extranjeros? No se puede acusar a nadie ni provocar la intervención de una embajada. Tal vez sean los soldados, que Dragún representa con un doloroso sentido del humor. lo más interesante de la obra. En cambio esa "Madre Coraje" no deja de ser un personaje melodramático, y cuanto más avanza la obra, más melodramática se toma. En cuanto a los soldados, aunque digan que están en guerra, ésta no deja de parecerse a una batalla civil, cuando se lucha contra su propia gente, contra sus propios hermanos. O como lo explica un cabo con mucha filosofía: que la guerra se hace porque "Los anaranjados se han rebelado, y los violetas defienden al gobierno..." Y desde luego ninguno de esos dos grupos sabe aún si está con los "Violetas" o con los "Anaranjados".

Quizá la pieza posee demasiados ángulos. Tantos que ya no se sabe muy bien cuáles son las posiciones definitivas, precisas, del dramaturgo. El que mucho abarca poco aprieta. Tal vez sea ese dicho popular el apropiado para esa Heróica de Osvaldo Dragún.

Esta Madre coraje draguniana (que más parece digna de un estudio freudiano que político), a veces parece una comerciante dispuesta a vender cualquier cosa, a la propia hija si es preciso para comer y dar de comer a sus hijos, y termina en el tercer acto por ser como una "líder" de los "cirujas". Acto que se me hace absolutamente inútil, así como son Inútiles la escenas de los hijos que se han enriquecido y viene a recoger a la pobre "madrecita". Este drama puede terminar en el segundo acto ganando al en interés.

Del numeroso grupo que interviene en la representación, de la única persona de la cual se puede hablar como de una actriz que tal vez con el tiempo va a adquirir los elementos necesarios para quedarse en la profesión es Mafia la madre, interpretada por Luna Martínez Valdéz, (o Guadalupe Ramos Ramos, ambas están anunciadas en el reparto) A la que vi en el CADAC, se mostraba excesivamente de un solo tono de una sola actitud, lo que llevaba a la monotonía con su carácter de madre fuerte y combativa, que considera a su hijo de 23 años como un "nene". Tal vez también se puede mencionar al personaje de Ada, la hija, Interpretada por Ana Benne Montejano (o Mónica Perla Palacios) Ya sea la primera o la segunda, poseía una linda figurilla y presentaba temperamento de actriz. En cuanto a los hombres. sin llegar a mayores alturas, resultaban casi todos correctos.

La fidelidad que al texto original guardó el joven director Jaime Meza es digno de respeto. Pero seguramente tanta fidelidad, aunque algunas panes han sido suprimidas, debe significar un exceso de energía para poner la obra en escena. Lo que también me parece digno de aplausos. Probablemente con el paso del tiempo, cuando se haga más fluido el texto en su interpretación por los actores, la obra podrá durar menos. Lo que desde luego significaría una victoria para la representación.



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