Resaltar búsqueda

 

 

Se Alza el Telón

 

Malkah Rabell

Próximo estreno de Por las tierras de Colón, de Guillermo Schmidhuber

Parece como si el destino guardara todos sus premios para determinados artistas, para determinadas personalidades. Guillermo Schmidhuber se nos antoja uno de ellos. Desde sus primeros años de dramaturgo fue multipremiado por varias obras suyas, entre las cuales figuran: La catedral humana, bellísimo drama galardoneado con el segundo lugar en un certamen de la Sogem (Sociedad General de Escritores de México) Luego en un concurso de obras dramáticas realizado en 1979 por el INBA y el gobierno de Baja California, obtuvo dos menciones por sendas obras: Los héroes inútiles y Todos somos el rey Lear. Un año más tarde, en 1980, a Schmidhuber le sucedió un caso extraño: obtuvo en dos certámenes distintos sendos premios nacionales por la misma obra: Nuevamente un galardón del INBA en conjunto con el gobierno de Baja California; y el otro de Fonapas y el gobierno de Zacatecas. En los dos casos por el drama que lleva el curioso título Los heredero de Segismundo.

Guillermo Schmidhuber nunca vivió en la capital, aunque nació ella, en esta capital nuestra donde 20 millones de seres esperan —en la mayoría de los casos inútilmente— triunfar. A los siete años Schmidhuber volvió a su provincia de origen, Jalisco, donde se recibió de ingeniero químico. Más tarde se trasladó a Monterrey, ciudad donde residió hasta hace algunos años, cuando recibió una beca para estudiar el doctorado en Literatura castellana e hispanoamericana en Estados Unidos, Cincinnati, Ohio. Doctorado que terminó en 1989, y según me dice en una carta: "Ahora laboro como profesor en la Universidad de Louisville".Pero también en Estados Unidos, no pudo faltar a su destino ese ingeniero multifacético. Y apenas llegado con su beca por cuatro años, volvió a recibir el premio: "Letras de Oro" de la Universidad de Miami, que es el máximo premi literario en español para residentes, por su obra: Por las tierras de Colón.

Y así ese ingeniero de profesión empezó a escribir teatro hace unos 20 años. Lo que se transformó en el centro vital de su vida. Hoy es un hombre de mediana edad, de infinita modestia, aunque en Monterrey ocupó el importante cargo de director de un Museo para niños, de ciencia y tecnología, con un toque humano, en el cual lo ayudaron los estudios que hizo de "Comportamiento Humano", maestría que obtuvo en Filadelfia, Estados Unidos. Estudios que también lo ayudaron en su creación dramática.

En esos días ese hombre de múltiples estudios pero para quien el teatro es su pasión, vuelve a la patria para poner en escena por una muy corta temporada su última obra premiada: Por las tierras de Colón. Obra donde le nace al autor una voz tipicamente latinoamericana. Según dice el propio Schmidhuber, su obra se inspira en una anécdota de María Teresa Montoya, cuando la eximia actriz mexicana llegó a Colombia durante el "Bogotazo de 1948, lo que la actriz mexicana consideró como una 2escaramuza callejera", ya que como ella misma dice: "Yo sobreviví la primera, la única y la última revolución de América. ¡La Revolución Mexicana!". La obra es probablemente su creación más teatral, menos literaria y más realizada para el escenario. Y si bien en sus obras anteriores tiene ecos europeos, en Por las tierras de Colón encuentra su propia manera de hablar. es cierto que no posee ese lenguaje rico en imágenes y en creaciones plásticas como otros dramas suyos, en especial su Catedral humana y sus Herederos de Segismundo, aunque los personajes se colocan en posiciones políticas frente a los acontecimientos colombianos. Y según admite el propio dramaturgo, la escribió para que "llorara toda la tristeza de Latinoamérica".

Este drama se presentará en México en el Teatro Jiménez Rueda, del jueves 8 al domingo 11 de marzo bajo la producción de Proteac y bajo la dirección de Luis Martín. En cuanto al autor hará un viaje especial a México para presenciar el estreno de su Por las tierras de Colón, indudablemente su mejor obra.