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Se alza el telón

Malkah Rabell

Panorama de un año de teatro en México

Segunda parte

De las comedias que vimos en los escenarios y que tuvo más éxito fue Pepsi la Cariñosa, interpretada por Jacqueline Andere. Obra con un tono muy semejante a ésta fue Dulce Caridad con Cristina Bach, basada en el libreto del muy popular autor norteamericano Neil Simon. Como obra musical volvía a atraer al público la reposición de A chorus Line en el teatro Silvia Pinal, con jóvenes intérpretes que dominaban el arte del baile, la primordial condición de esta comedia musical. Una obra que apasionó al público fue la deliciosa comedia: En algún lugar del corazón de Ernest Thompson, representada en el Polyforum Siqueiros bajo la dirección de un director casi desconocido: Carlos Téllez, y la excelente interpretación de dos actores: Marga López y Claudio Brook. Otra obra que contó con un actor de renombre, López Tarso, y con todo un reparto de actores de renombre, como Sergio Jiménez, fue El desperfecto. Pero fue una obra desperfeccionada. También tuvo éxito el monólogo que ofreció Emma Teresa Armendáriz con La segunda dama, de Kilburg Reedy.

En el transcurso del año volvió numerosas veces a escena el nombre de Augusto Strinberg, casi podía decirse que resultaba un año dedicado al célebre dramaturgo nórdico. Ya eran las propias obras de Strinberg, ya alguna obra sobre la vida y la obra del escritor sueco, tal como Las Noches de las tribadas bajo la fina corno cincelada en plata dirección de Manuel Montoro, con la interpretación de Claudio Obregón en el personaje de Strindberg.

En cuanto a obras del célebre escritor: El pelícano dio la oportunidad a una excelente actriz, Marta Aura de hacer una brillante interpretación de la madre que en lugar de nutrir a sus hijos con su propia sangre, como los pelícanos según la leyenda, se nutre como un vampiro de la sangre de sus hijos.

Otra obra strinberguiana: La danza de la muerte, puesta en escena por Salvador Flores, con Marta Verduzco en la figura central, lanza una luz muy viva sobre la personalidad misógena del dramaturgo sueco, y tuvo mucho éxito en su presentación durante una larga temporada en el teatro Granero.

En el texto de Wesker se presentó Cartas

escritas en papel azul como homenaje a Augusto Benedico. Obra que se basa más en parlamentos literarios que dramáticos.

Una de las obras más interesantes de los gru pos experimentales fue Cada quien su margarita, de la famosa escritora belga Marguerite Yourcenar, dirigida por Jesusa Rodríguez en el breve teatro universitario: Sor Juana Inés de la Cruz.

De las obras de autores nacionales que aparecieron al final del año fue un éxito el drama de Victor Hugo Rascón Banda: Playa Azul de un tema muy actual, representada en el teatro "Benito Juarez" bajo la dirección de Raul Quintanilla, otro de los directores recién surgido.

También obra de autor nacional, uno de los mejores: Emilio Carballido, es Conversación entre las ruinas. El título se refiere a una conversación en la selva oaxaqueña. Las ruinas son más bien morales. Las sufren dos personas que se autodestrozan y a su vez se destrozan mútuamente. La escenografía de Marta Palau es de un esplendor que deja muda de sorpresa a los espectadores. La obra se representó en el teatrito de La Paz y no permaneció mayormente en la cartelera.

Las obras nacionales fueron más bien representadas por grupos independientes y actores totalmente desconocidos que abundaron en el presente año. También fue un grupo independiente formado por dos actores: Charles W. Lake y Vicente Ledesma que en la Libreria Del Juglar representaron una preciosa obra uruguaya: El mono y su sombra de Yaro Sosa. Otro grupo de jóvenes actores, discípulos de la Escuela Dramática del INBA realizó una excelente puesta en escena de la paráfrasis de León Felipe de la tragedia de Shakespeare: Macbeth, asesino del sueño, bajo la dirección de su maestro, Hector del Puerto.

La presente crónica no es más que un breve reflejo del año que se termina. Para abarcar todos los recovecos de la multitud de representaciones que se presentaron en este 1989, haría falta un denso volumen. En otras notas trataremos de enfrentar algunos aspectos diferentes de la multifacética temporada, que no sólo contó con los actores hogareños, sino que contó con varios festivales como el de la Ciudad de México, del cual hablaremos en la próxima nota.