Se alza el telón
Malkah Rabell
Cena de premiación a lo mejor del teatro de 1988
Hace unos días, el 3 de abril de 1989, en el restaurante El Parador se reunió lo más brillante del mundo teatral de México, invitado por la Asociación Mexicana de Críticos de Teatro presidida por el conocido novelista, dramaturgo, poeta y crítico de teatro, Rafael Solana, para la entrega de los premios a lo mejor del teatro mexicano de 1988.
Bajo la dirección del escritor y director de teatro, Miguel Sabido, se llevó a cabo el acto de entrega de los diplomas, sin discursos, salvo algunas palabras de bienvenida al numeroso público que pronunció el presidente de la asociación, el premio nacional de literatura mexicana de 1987, Rafael Solana, y alguna que otra corta disertación pronunciada por algunos premiados, como estas maravillosas palabras dichas por Augusto Benedico, premio por la mejor actuación masculina del año en Pawana, quien expresó su amor por México, su nueva y definitiva patria que tuvo la generosidad de acogerlo cuando él era un derrotado por una guerra perdida en España. Las palabras de ese gran actor fueron acogidas con una gran exclamación de amor y de admiración por un público que se alzó unánimemente de sus asientos, aplaudiendo hasta el cansancio.
He aquí algunos de los premios principales -ya que no es posible mencionar los 23 premios otorgadoss, que fueron entregados en esa triunfal noche que festejaba el triunfo de otro año de teatro mexicano.
Por la mejor obra nacional del año: Dulces compañías recibió el premio el joven autor Oscar Liera.
Como mejor actriz del año fue nombrada Delia Casanova en la misma obra: Dulces compañías, donde la joven intérprete universitaria realizaba espléndidamente un doble papel de mujer y de hombre.
Como el mejor actor del año fue nombrado, como ya lo dijimos, Augusto Benedico en Pawana.
Como el mejor director del año de la ya multipremiada obra "Dulces compañías" recibió el premio el prematuramente desaoai'ecido, admirado y amado artista Julio Castillo. Y la emoción volvió a sacudir a todos los presentes, que levantados de sus asientos aplaudieron durante diez minutos, tal como se acepta que se haga con los creadores del Teatro fallecidos, mientras no pocos lloraban.
Cuarto premio que recibió la realización de la misma obra Dulces compañías fue la que se entregó a Eduardo Palomo como al mejor actor joven del año.
Como los mejores intérpretes de comedia fueron nombrados por la obra Jacques y su amo con un premio compartido: Fernando Balzaretti y Patricio Castillo.
Como la mejor intérprete de comedia ganó el premio en la obra Acá de este lado: Isabel Corona que en esta noche de entrega de premios se transtormó en la triunfadora de la nocne, aplaudida a rabiar por un público de pie que devolvió a la emocionada actriz a sus mejores recuerdos.
Por la mejor escenografía, ganó por sus bellísimas creaciones en Fedra y Cupo limitado el estupendo escenógrafo, Alejandro Luna.
Como "Teatro de búsqueda" ganó por unanimidad La pasión de Pentesilea, bajo la dirección de Luis de Tavira y de Raúl Ouintanilla.
Y por fin, como la mejor obra extranjera, fue premiada la compañía argentina Brandoni-María Blanchi por Made en Lanus.
Cada uno de esos premios fue entregado por el ganador en la misma categoría del año pasado.
Y así terminó ese simpático acto donde fraternizaba una mesa con otra, los actores de una compañía con todos los demás actores de las más diversas compañías, y donde todos se divirtieron hasta altas horas de la noche.