Se alza el telón Malkah Rabell
Grupo Arte en Movimiento con Tres veces Tennessee
No sé si el Grupo Arte en Movimiento tiene ya sus años de existencia. Pero la impresión que causa es de mucha inmadurez, aunque según afirma el programa de mano, el excelente director José Luis lbañez les dio "una manita durante el proceso de elaboración". La inmadurez es sobre todo visible en las figuras masculinas. Si el papel del borracho que inicia el espectáculo estuviera en manos de un consumado intérprete pudo haber creado un personaje muy llamativo, uno de esos personajes que salen del escenario con una ovación. El mismo actor, René Aréchiga, en otro papel, el del escritor que se cree Chéjov en la tercera pieza corta, es aún peor que en su interpretación del borracho. A su vez, Horacio Almada en la segunda obrita corta: Háblame como la lluvia... y déjame escuchar, -pieza que tengo la impresión de ya haber visto con actores profesionales hace algunos años en el teatro El Granero-, tampoco logró que la figura masculina de todo el ancho del personaje. En cuanto al tercer actor en la primera pieza, José Muradaz, por lo menos se entiende lo que dice y tiene presencia escénica.
Las mujeres son muchísimo mejores. Tanto Mariana Lecuona en el primero como en el último episodio, en los cuales tiene la oportunidad de crear dos personajes diametralmente opuestos: la elegante Dorothy Simple y la malparada portera de La marquesa de Larkspur Lotion; así como Wendy Vega en el complejo personaje de la Sra. Hardwicke Moore que trata de esconder su pobreza económica y moral bajo un velo mitomaníaco, son dos actrices que prometen bastante y en las manos de un director más hábil y maduro que Eduardo Said podrían desplegar muchas virtudes. En cuanto a la tercera figura femenina del reparto, Janet Pankovsky, cuenta con una voz muy agradable y modulaciones ricas en cambios, pero es aún muy joven en el arte de crear un personaje. Aunque con esas dos virtudes: voz y entonaciones ya tiene armas para imponerse con el tiempo.
Este juvenil grupo que se autodenomina Arte en Movimiento, recurrió a tres piezas cortas de Tennesse Williams -considerado como uno de los dramaturgos más brillantes de nuestra época-, que fueron adaptadas por Pedro Pablo Martínez, quien además de adaptador es el autor de una hermosa e inesperada introducción al programa de mano. El espectáculo se presenta actualmente en la dinámica librería Gandhi.
Desde luego, ninguna de estas tres piezas tiene las condiciones dramáticas de las grandes obras del famoso dramaturgo norteamericano. En cambio, estas tres obras cortas: El caso de las petunias pisoteadas, que se desarrolla en Primanproprer, en los años 40's; Háblame de la lluvia... y déjame escuchar, que sucede en Nueva York en la octava avenida por los mismos años que la anterior; y La marquesa de Larkspur Lotion, tienen un tono poético, sobre todo Las petunias pisoteadas, que me recuerda una de las primeras obras importantes del autor norteamericano: El zoo de cristal. Creo que con actores de primer orden y una madura dirección escénica resultarían tres joyitas. Pero tampoco podemos exigir demasiado a un grupo tan joven en la profesión y al cual no sé si debo llamar "independiente" o amateur. En la actualidad tales grupos surgen por todas partes de nuestra capital, tal vez excesivamente, y cuya aparición no se explica con mucha lógica en una época de tanta crisis. No sé si tal hecho debe alegrarnos. Creo que más vale calidad que cantidad, y como decía Seki Sano: "No soy partidario de formaciones artísticas masivas. Si de cien de mis discípulos dos se impondrán como actores de calidad, me daré por bien pagado".