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diorama teatral

drama pop

y recuento

por mara reyes

   Casa de la Paz. Dirección: Alexandro Jodorowsky. Coreografía, crotalogía y arreglos musicales: Sonia Amelio. Escenografía (del primer acto): Jorge Manuell; (del segundo y tercer actos): Alexandro. Bailarines: Sonia Amelio, Guillermo Keys Arenas, Beatriz Amelio, Margarita Nava y Patricia Amador.

     El eternamente inquieto Alexandro, un hombre que ya ha hecho historia en la historia de nuestro teatro, nunca se ha conformado con aferrarse a una sola forma de expresión, o a una fórmula conocida y probada; no restringe sus recursos ni sus elecciones; lo mismo nos brinda una obra de teatro de vanguardia, que una clásica, o un “efímero” que rompe con todas las normas del teatro escrito. Tan pronto hace un espectáculo musical, como uno auditivo. Hoy usa bailarines, como otrora usó mimos, o actores; un día hace de una obra un desborde de ternura, como otro día, de crueldad. Sus espectáculos han pulsado todas las cuerdas, desde las más finas y delicadas, hasta las más gruesas y toscas,

     Hagamos como los médicos, un breve recuento de la “historia clínica” de este “hombre de espectáculo”.

     Año de 1960: Debut de Alexandro como director de escena (agosto) con Un acto sin palabras de Beckett y Fin de partida del mismo autor. En noviembre: El aguijón, basado en el Acto sin palabras No. 2 de Beckett y Las sillas de Ionesco. Al mes siguiente, ¿Crimen? ¿Suicidio? o Había una muchedumbre en la mansión de Tardieu y La lección de Ionesco.

     1961: En marzo estrena La sonata de los espectros que escandalizó a la mayor parte de la crítica y ruborizó al pudoroso Departamento de Espectáculos, el cual le clausuró el teatro el mismo día del estreno, imponiéndoles a Alexandro y a los actores, sendas multas a pesar de tratarse de una de las mejores escenificaciones que se habían visto en México hasta esa fecha.

     Le siguen inmediatamente dos puestas en escena para salvar la inversión de la temporada: La mujer transparente de Margarita Urueta y un vodevil (que no ruborizó al Departamento de Espectáculos) La ronda de Schnitzler.

     En septiembre, Penélope de Leonora  Carrington que es una de las máximas realizaciones de la corriente sobre-realista mundial. En noviembre, ejecuta Alexandro por primera vez en México una Pantomima de manos, seguida del estreno de Fando y Lis de Arrabal, en el mismo programa; cerrando el año con la puesta en escena de Grajú de Margarita Urueta.

    1962: Apertura del año, en enero, con el Poema dinámico para un inmóvil de hierro escrito y dirigido por Alexandro, para la inauguración del mural de Manuel Felguérez, en el cine Diana.

     Viene entonces la iniciación de los efímeros en diferentes lugares y teatros (Sala Villaurrutia, Academia de San Carlos, Balneario Bahía, etc.). En

mayo, estrena La señora en su balcón de Elena Garro y Un corazón en la corteza de Óscar Ayala. Le sigue en junio Tchin-Tchin de Francois Billetdoux y a fines del mismo mes, el escándalo total con La ópera del orden, primera obra teatral escrita por Alexandro, que provoca la ira de ciertos sectores del público y el entusiasmo de otros, hasta el grado de que no faltaron quienes fueran a arrojar en el teatro gases lacrimógenos, lo que no impidió la representación, pues nadie se movió de sus lugares, a pesar de las lágrimas.

     En agosto del mismo año, estrena otra obra de Margarita Urueta El señor Perro y un Espectáculo auditivo con poemas de Gelsen Gas.

      1964: Estreno en mayo de El diario de un loco de Gógol y de El gorila de Kafka, en adaptación teatral de Alexandro, obras que siguieron en cartel con éxito rotundo -a intervalos- hasta el presente año. Y en diciembre, El hombre y su máscara de Margarita Urueta y Locuras felices un espectáculo mixto con Alfonso Arau.

     1965: Estrenó dos obras tan diametralmente diferentes, que con la primera: Víctimas del deber de Ionesco, despertó la admiración de unos y el repudio de otros, y con la segunda Poderoso caballero es don Dinero de Margarita

 

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