Se alza el telón
Malkah Rabell
Nace un joven actor: Mario Iván Martínez
Caso tal vez no tan raro, pero extraño de todos modos: he aquí que un joven actor que por faltarle trabajo tuvo la oportunidad de demostrar que es un auténtico talento en vías de crecer y desarrollarse. Mario Iván Martínez, actor y cantante mexicano, fue becado en 1985, por el Consejo Británico para continuar sus estudios de actuación y canto en The London Academy of Music and Dramatic Art en Londres, Inglaterra. Al volver, no encontró ocupación en ninguna compañía mexicana. Después de un tiempo que al joven se le hizo desesperadamente largo, como se le hace la desgracia a todo el mundo, y a los jóvenes especialmente, Mario Iván Martínez tuvo de pronto una idea brillante: actuar solo y por su propia cuenta. El Foro Shakespeare es un hogar que acoge con amor a los actores necesitados de un escenario, sobre todo cuando aún son jóvenes y llenos de ensueños. Los lunes por fortuna estaban desocupados en ese teatro, y Mario Iván preparó para ese solo día de la semana un espectáculo para un solo intérprete, para una sola voz. Pero esta voz solitaria dio lugar a tantos matices, a tantas entonaciones cambiantes que parecían varias voces diferentes, debidas a un coro de intérpretes.
Este monólogo: A la manera de Shakespeare, debido a otra joven creadora, Susana Wein, no sé si fue escrito especialmente para Mario Iván Martínez. Pero da toda la impresión de haber sido realizado para las posibilidades artísticas, para los múltiples dones juveniles, y hasta para la propia historia del joven intérprete. La obra trata de un actor falto de trabajo, que por fin logra conseguir de una personalidad de la televisión la promesa de escucharlo. Le prometen exigir una escena shakespeariana, pero no le dicen cuál. Desesperado el desempleado actor empieza a ensayar, en el silencio de su dormitorio, a todos los personajes del trágico poeta inglés que puede recordar. Estos fragmentos forman todo un espectáculo: prosa, poesía y hasta canto. Y Mario Iván Martínez lo hace admirablemente. A veces recita, otras veces canta, y otras veces más nos desgarra con la prosa de toda una escena trágica. Oímos las palabras de Romeo, y de Macbeth, de Hamlet, de Otelo, y del Rey Lear, y sobre todo, con toda sencillez, revive ante nosotros el rey Ricardo III en la famosa escena cuando clama: "¡Un caballo! ¡Un caballo! Mi reino por un caballo!".
No se detiene el intérprete en el Shakespeare dramaturgo, autor de tragedias. También recurre al poeta, a sus sonetos que algunas veces recita, y otras veces canta con una voz hermosa, él que como cantante ha sido miembro del Coro Convivium Musicum y ahora forma parte del Cuarteto de Música Medieval y Renacentista ARS NOVA. Algunas veces, muy pocas, le falla la claridad de la dicción, que sacrifica a las infinitas modulaciones. Pero esta es una falla muy leve, que probablemente no tardará en corregirse ya sea con ayuda de un director, o con sus propias capacidades y esfuerzos. Y no sólo en español deleita nuestros oídos.
También recita algunos versos en inglés con una deliciosa pronunciación, herencia seguramente de esa Academia de Actuación donde pasó varios años en Londres.
El joven actor también se ha especializado en el diseño del vestuario teatral. Mas, en el presente monólogo el joven comediante lleva a cabo un juego mucho más difícil que un sencillo diseño. Con dos o tres elementos. con una sábana y una manta realiza directamente sobre su persona toda clase de vestuarios de diferentes personajes en distintas representaciones.
Anunciada Susana Wein como autora también de la puesta en escena de la producción, no sabemos muy bien hasta dónde llega su mano en la creatividad de Mario Iván Martínez, y hasta donde éste es independiente en su manera de engendrar personajes y dar vida a textos. Es natural creer en un fértil mano a mano, que en partes iguales aportó su soplo artístico cada uno de ellos, para que de este A la manera de Shakespeare surgiera un nuevo actor mexicano, rico en promesas para el futuro, dotado en posibilidades, y sobre todo ya colmado de realidad artística.