aparecen como una reliquia del pasado, en maletín lleno de polvo. Todo en esa casa está
empolvado: el amor, la ilusión; todo
está herrumbrado, por eso, Carlos,
quien posee el único anhelo fresco, que es el deseo de aire, de sol, de vida, tiene que
huir, abandonando
en aquella casa a su mujer, Tere, que quedó presa en la telaraña tejida por Isidro, quien queda como heredero del reloj del abuelo, es decir, del tiempo, de la vejez, de la telaraña. Desde el momento en que muere
el abuelo,
Isidro ocupa el trono en esa
corte de momias.
Esta vez la
dirección de Lola Bravo no
me convenció, quizá porque
bordó la acción de los
personajes con una serie de detalles puramente
decorativos, como por ejemplo: el de que -durante una escena
entre madre e hijo- Carlos le dé a su madre, como por
descuido, una bata, ella se la ponga y se la
vuelva a
quitar. Tales detalles han sido usados por Lola Bravo en otras obras, rindiendo un fruto sumamente eficaz;
empero, en esta ocasión, quizá por tratarse de una obra cuyo realismo es sólo aparente, resultan
un tanto superficiales y sólo contribuyen a “entretener” al espectador,
|
cuando no a desviar su atención de lo
primordial. Lo más importante en
esta obra son las atmósferas
que crean los personajes y de
ellas, la mejor lograda por
Lola Bravo, es la de la habitación de Isidro; no así la del comedor; las escenas familiares recuerdan demasiado las
comedias de costumbres, que poco tienen que ver con esta pieza de Ibargüengoitia. Quizá esa mezcla de géneros empleada por
el autor dio pauta a que Lola Bravo se
detuviera demasiado en el realismo de ciertas escenas, el hecho es que la representación resulta un tanto híbrida.
En cuanto a la escenografía,
puede decirse que Serafín Gordon supo
captar el ambiente de ruina
que la obra requería.
Las escenas de Isidro -interpretado
por Andrés Torres- son las
mejor logradas. También las
de Carlos -Xavier Marc- y
Tere -Gisela Fricke- y las de
Aurelia -Nieves Marcos Debán- con Elena -Regina Pardo-, consiguen crear una atmósfera adecuada. Dentro de la línea de actuación marcada por
la directora, todos los actores realizan
su parte con esmero.
|