Pantomima en
Xalapa
El arte de la pantomima está
encontrando firme asiento en México. Juan Gabriel
Moreno es una realidad prometedora. Sus pantomimas dejan ver una técnica de buena factura y una asimilación correcta de ese arte que hiciera
renacer en el mundo Étienne Decroux, maestro
de Marcel Marceau y de Alejandro Jodorowsky. Este último, al dar por primera
vez en México la cátedra de mímica, produjo una generación de jóvenes mimos de
los cuales el primero que se lanza por el camino profesional es Juan Gabriel Moreno, quien tomó la responsabilidad de ejecutar él solo todo un
programa, con la colaboración de un joven alumno suyo: Alejandro Matus.
Los dirigentes del teatro de Xalapa, Veracruz, dan ejemplo de su amplia visión, al brindar su apoyo a este joven
mimo a quien han abierto las puertas,
poniendo en sus manos todos los elementos favorecedores para su desenvolvimiento.
El programa consta de dos partes, la
primera, a la que llama: pantomimas
de estilo, está formada por las pantomimas
siguientes: La escalera, La marcha
contra el viento, La pelota, La bicicleta, El
gasolinero, El carro de
carreras, El beisbolista, ¡Soy
Papá!, David y Goliat, El cazador
de mariposas, y La jaula de cristal.
De ellas, la mayoría son estudios de técnica, algunas han
sido dadas a conocer por Marcel Marceau o
por Alexandro,
y otras son de creación de Juan Gabriel, como por ejemplo El gasolinero y ¡Soy papá! En mi opinión estas dos debieran incluirse
más que dentro de las pantomimas de
estilo, en las que forman la segunda parte
y a las que podría llamarse de carácter, puesto que más que
demostrar una mecánica, expresan una actitud
ante el mundo o sea una filosofía de la vida, una sicología y no solamente
una pirotecnia de forma.
Ambas pantomimas expresan la forma de ver la vida de un personaje y quizá lo único que cabría seria
que Juan Gabriel Moreno sintetizara
un poco más sus elementos, depurándolas para que quede de ellas la esencia
más pura.
La segunda parte consta de pantomimas de un personaje de su creación: Juan Pueblo.
Estas son: Juan Pueblo Cazador, Albañil, Pintor, Bailarín clásico, Pepenador, Juan Pueblo abre la puerta, J. P. en el café, J. P. Director Sinfónico.
En este personaje de su creación,
Juan Gabriel tiene aciertos indudables, como por ejemplo la pantomima de Juan Pueblo pepenador, no
obstante, en mi concepto, debe quitarle todo lo que sea superfluo. Algo que
debe cuidar es que no haya contradicción en
la actitud que tiene el personaje
frente a sí mismo y frente al mundo que
lo rodea, entre una pantomima y otra. Hay algunas, como las tres primeras (cazador, albañil y pintor) que muestran caracteres disímiles, algo se
contrapone en la sensibilidad de estas tres facetas de Juan Pueblo.
|