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La vida de Sigmund Freud es una de las más apasionantes de la primera mitad del siglo XX, no empero que se inició a fines del anterior. Es un personaje de novela científica. No es novelesco, no. Pero su vida, entregada a descubrir la ciencia de curar las almas, es arrebatadora como una novela de episodios, de muchos episodios, tantos como casos clínicos estudió y resolvió en su vida de hombre de superior inteligencia. Gracias a su estudio y a su abnegación sabemos ahora qué es y cómo es el alma, y si se le puede curar y aún aliviar como el cuerpo. |
Este escollo no sólo fue salvado, sino superado por una de las más importantes interpretaciones de estos últimos tiempos. El actor mexicano, Augusto Benedico -pertenece a México porque en México se hizo- está eminente; vive al doctor Freud en sus ambiciones, en sus dudas y en sus logros, y, finalmente, en la intensa amargura de ser castigado por la vida, por lo que para un pueblo loco fue un delito, haber nacido judío. Otras actuaciones tienen consagrado a Benedico como gran actor; ésta lo afirma y confirma. También está eminente la actriz Virginia Gutiérrez que ha ascendido a la eminencia en esta interpretación escalón a escalón. |