|
El cronista sabe, porque lo ha visto a lo largo de muchos años, que don Alfredo Varela es actor profesional, hijo de actores profesionales, y, probablemente, nieto de actores. Esto último no le consta, aclara. Don Alfredo Varela se apuntó muy joven en las nóminas teatrales para seguir la línea cómica, porque en verdad no carece de gracia personal. Después, en ese momento en que todos los actores se bañaron en las tibias aguas del mar de la cinematografía nacional, nadó en varios filmes, como actor cómico. Vino la sequía cinematográfica, que dejó a tantos sin pan y sin agua y regresó a los escenarios con mayores ambiciones profesionales. Una de éstas fue la de adaptador de comedias extranjeras, y consideró como tales a no pocas españolas. |
literaria, o dejar la cosa como estaba. Ellos tomaban en serio el teatro: "Se elige un tema que brotó en la mente al soplo de una historia conocida, como la sangre roja de la herida o como el agua clara de la fuente", dicen en un soneto sobre su modo de hacer comedias. "Se infunde luego, con amor consciente, en la ficción que habrá de darles vida; se hace nacer a gente no nacida, se estudian sus facciones y su ambiente, y a dialogar sin maña ni resabios; a que el choque fecundo de las almas salgan, hechas palabras, por los labios". Esto lo ignora don Alfredito Varela, por supuesto. El cronista cree oportuno recordárselo. |