Resaltar búsqueda

Cómo casarse en siete días, de Alfonso Paso, en el teatro Jorge Negrete

Armando de Maria y Campos

    También hay teatro barato. Siempre lo ha disfrutado el público que gusta de los espectáculos de calidad intermedia, sin altura intelectual para no darle quehacer al pensamiento, ni tan tirados al suelo que pueda uno tropezarse con ellos como piltrafa literaria. El lector sabe lo que es barato, porque nadie es ajeno a aprovechar si le gustan o convienen las baratas.
    Para satisfacer a este numeroso público los directores de la temporada de comedias que en el teatro Jorge Negrete tienen por primeros actores a Emilio Brillas, a Polo Ortín a veces a Ortiz de Pinedo o a Héctor Lechuga, ofrece en rebaja comedias de autores de oficio: Les reluce calidad adaptándose del medio español o francés al nuestro; las adoba con localismos y deja abierto el caño de la morcilla. Así, no hay peligro de que el público no se divierta.
    Cómo casarse en siete días, comedia en dos actos de Alfonso Paso, es el más reciente ejemplo de esta manera fácil de hacer teatro. La comedia está puesta en barata , pero es de

justicia hacer constar que son excelentes en sugénero algunos de sus intérpretes. Brillas y Ortín, que no se toman la molestia de maquillarse para salir a representar, y Lechuga, son ases en su género. En esta ocasión los acompaña Mapy Cortés, durante mucho tiempo aplaudida vedette y, posteriormente, actriz de cine y televisión, que retorna a la escena después de largo receso. Se le nota que ha estado ausente en el difícil juego que es el teatro, pero su gracia personal la pone de inmediato a flote. Permanece en escena durante todo el tiempo que dura la acción de esta comedia, estirada con chicle de ingenio y fantasía, y no deja que el interés por su actuación se apegue. ¡Bienvenida Mapy Cortés en su retorno a la siempre acogedora escena teatral!
    La escenografía de David Antón nos parece que procede de otras de su propia invención. En fin, para comedia de esta calidad, no está mal. Por supuesto, la dirección es una farsa desbordada. íAh! Olvidaba el cronista algo importante: Brillas, Ortín y Lechuga hacen reír al público y cumplen Aurora Campuzano -muy discreta- Teresa Grobois y Eva Calvo.