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Lo moderno de la comedia ¡Ay, el cielo se está cayendo!, de tema viejo, es que en ella interviene un psicoanalista, en el supuesto de que consideramos que una persona que se sicoanaliza realiza un acto que no ha caido en desuso por viejo o antiguo. Leonard Spigelgass llevó el tema de su comedia al hogar norteamericano de un matrimonio judío que habla mal el inglés; en el caso de la traducción al castellano, este idioma. Dividió la acción en tres actos, el primero en cinco cuadros y el segundo en dos. Es indudable que se propuso darle a su pieza un aire de farsa cómica sustentándola en el tipísmo de los judíos que no nacieron en Norteamérica, y que los convierte, por esto, en personajes pintorescos. |
espectáculo si no es por el pintoresquismo que al hablar le imprimen los judíos emigrantes. La hija acude a su sicoanalista, la madre después, y al recibir está, de aquel, el consejo de que abandone su manía de gobernadora y deje que sus parientes resuelvan por sí mismos sus vidas, nos da la sorpresa de psicoanalizar al psicoanalista. De todo esto resulta una comedia entretenida, para divertir al público que deje su severidad a las puertas del teatro...
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