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Ana Berta Lepe en ¿Conoce usted a su mujer?, de adaptador anónimo

Armando de Maria y Campos

    Pena y alegría produjeron en el cronista la reaparición en nustros escenarios de la hermosa e inteligente actriz Ana Berta Lepe, y el estreno de una farsa increíble que se dice perteneció a Alfonso Paso. Echemos la pena fuera primero, para gozar con tranquilidad la alegría después.
    ¿Por qué se ha hecho lo que se ha hecho con una fina farsa, seguramente elaborada e ingeniosamente escrita, muy lógicamente construida y muy hábilmente resuelta como la de Alfonso Paso, que a pesar de su desconcertante originalidad arranca del teatro de Plauto y de Terencio? Escribir teatro no es nada fácil. Es un juego peligroso en el que casi siempre se pierde. Hacer malo un buen teatro es cosa tan fácil que lo puede lograr cualquier autor frustrado o cualquier director mediocre. Bueno. A pesar de todo, de ¿Conoce usted a su mujer?, quedó un divertido espectáculo que tiene por base la doble personalidad de una desaventurada muchacha.
    Con acierto se eligió esta pieza para que reapareciera ante nuestro público la joven actriz Ana Berta Lepe, de amplio y brillante porvenir artistico, porque le da ocasión de hacer dos personajes en uno, naturalmente antípodas. Ana Berta se encuentra en la mejor hora de su día para desenvolverse como actriz fina y

talentosa. Su intuición y su capacidad salvan todos los obstáculos de vulgaridades a que las sometió una dirección corriente, y obtiene dos tipos de mujer igualmente interesantes, reveladores de que en ella hay amplia veta artistica que trabajar. Se trata, como se ha dicho, de un doble personaje: La buena y la mala. Yo la prefiero en la buena - Isabel.- Porque es más difícil convencer con matices humanos que impresionar con recursos espectaculares. De las dos interpretaciones se logra una conclusión: en Ana Berta Lepe hay una excelente actriz, mejor con mejores obras y con directores más responsables. Feliz retorno que esperamos no fuerza ni malogre. La acompañan Joaquín Cordero, Eduardo Alcaraz, Carlos Riquelme y José Wilhelmy. Cordero es un excelente actor de ponderado oficio que no deja un momento la escena y se mantiene en ella con dignidad. Riquelme esta mucho tiempo fuera de todo comentario crítico. Alcaraz cumple las instrucciones del director y, Wilhelmy, pasa...
    La construcción escenográfica de David Antón merece esta vez el más calido elogio. Belleza, eficacia, funcionalidad y buen gusto...
   Lector: No pierda usted la oportunidad de ver a Ana Berta Lepe como tres mujeres distintas: Ella, Arecadia e Isabel. Lo felicito si se decide a verla.