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La zapatera prodigiosa, por Aurora Bautista, en el Insurgentes

Armando de Maria y Campos

    El público de México mantenía viva su curiosidad para conocer a Aurora Bautista como actriz en la escena material, ya que en otras apariciones no tuvo oportunidad de mostrar sus facultades. Ahora, cuajada en otras disciplinas cinematográficas o de televisión, se presenta como protagonista de una de las piezas del poeta español Federico García Lorca más representadas en el extranjero, La zapatera prodigiosa.
    Estrenada a principios de la década del 30, La zapatera prodigiosa, no anunció al gran dramaturgo que fue en años posteriores el poeta gitano de Granada. García Lorca compuso una farsa, un poco cartel de feria de principios del siglo XIX, con evocaciones líricas del teatro del Siglo de Oro. García Lorca tenía delante cien caminos de Talía que seguir. Eligió el más fácil por su mecanismo interno de españolada, de pandereta, para públicos universales. Por esto La zapatera prodigiosa, ha sido muy representada fuera de España, como típica pieza española.
    Un director argentino, don Cecilio Madanes, injertó en la farsa de García Lorca "pies" de pantomima, de ballet, de colmado flamenco, y con muchos figurines, lazos de colores, rondas

 

bailables, una burra que cruza dos veces por el escenario y otros elementos tan típicos como tópicos, logró una alegre y divertida versión de la obra primeriza de García Lorca, cuyo verbo poético -su texto- bracea desesperadamente para no naufragar en en tempestuoso de españolismo, garbo, majeza, tronío y costumbrismo.
    En parecidas condiciones se encuentra Aurora Bautista. Está convertida en una buena actriz que dice con carida, entona con cierta naturalidad y se mueve con más desenvoltura de la normal, aunque en esta vez se trate de una acción española "muy movida". Afortunadamente llega sana y salva a la orilla... de las candilejas, y recibir el homenaje del público... en unión de la burra del pueblo, del alcalde del mismo y de las comadres, galanes y mocitas danzarinas con trajes de nietas de las majas-duquesas que participan en la representación.
    La escenografía es sobria, y es justo anotar la novedad de las cortinillas que transforman el escenario. Aparte de Madanes como director de imaginación, de Aurora Bautista como actriz cuajada y de la fina escenografía de Fontanals, merecen un elogio por su profesional actuación José Baviera, Guillermo Zetina y Armando Arriola.