Edipo Rey de Sófocles, en el teatro Xola Armando de Maria y Campos |
El patronato para la operación de los teatros del Instituto Mexicano del Seguro Social, ha presentado en el teatro Xola, del propio IMSS, un espectáculo de la más alta calidad artística con un certero sentido de divulgación entre el pueblo entendiendo a éste como el todo de las clases sociales que integran a la nación mexicana-: la tragedia griega de Sófocles, Edipo Rey, con respeto absoluto al texto original y una presentación, incluyendo en ésta la interpretación soberbia y digna de los mejores escenarios abiertos o cerrados del universo teatral contemporáneo. |
de la prensa informativa contemporánea. Digamos, sin embargo, que no fue Sófocles el primero que llevó al teatro las historias tebanas, el mito de Layo y Edipo, en particular. Esquilo compuso una trilogía cuyas tragedias llevaban los nombres de Layo, Edipo y Los siete contra Tebas, que se presentó el año 467 a.C. Del Edipo esquiliano se conservan sólo tres versos. Edipo significa el de los pies hinchados. Nada tiene que ver esto con la proyección que su desgracia fija en los temas literarios que inspiró y seguirá inspirando. Volviendo a Sófocles, es preciso decir, de pasada, que es el superador de la tragedia que creó Esquilo, porque la llevó a la cumbre, aumentando los personajes, así como el número de coristas y dio de este modo a la acción más juego y más amplitud. Se dice que escribió ciento trece tragedias, pero no se han conocido sino siete. El público mexicano tuvo ocasión de conocer el Edipo de Sófocles, a través de la versión del español Martínez de la Rosa que identificó en un solo coro al grupo de suplicantes y al coro propiamente dicho, en las primeras décadas del siglo XIX, en plena guerra de Independencia. Pero esto sería materia de otra crónica. |
que le daría muerte y se casaría después con su madre. Al nacer un hijo, Edipo, a dichos soberanos, su padre lo entregó a un pastor para que lo dejara morir abandonado en la montaña. Movido éste a compasión, se lo entregó a otro pastor que se lo llevó al rey de Corinto. Ya hombre e ignorante del hado, Edipo mató a su desconocido padre en un altercado, y se casó con su madre, sin saber que lo era. Andando el tiempo se levantó en Tebas una peste incontenible. Apolo declaró que no cesaría mientras la ciudad no se purificase con la expulsión o la muerte del asesino de Layo. La investigación acerca del homicida descubrió una serie de circunstancias que indicaron con evidencia al matador. Yocasta, se ahorcó al convencerse de la realidad y Edipo se sacó los ojos. |