Resaltar búsqueda

María Tereza Montoya en la Argentina

Armando de Maria y Campos

    Amigos de Buenos Aires me han hecho llegar noticias de la presentación de nuestra ilustre compatriota María Tereza Montoya ante el público de la capital de la república del Plata. María Tereza se presentó en el teatro Avenida en los primeros días del presente mes de mayo con la comedia de Jean Cocteau, Padres terribles. "Expectante curiosidad reinaba entre el público asistente a la presentación de la señora Montoya -dice la prensa bonaerense- ante la oportunidad de poder apreciar, a muchos años vista, la labor de María Tereza Montoya, la gran actriz azteca que desde hace tres décadas faltaba de nuestros escenarios".
    Nuestra insigne comediante triunfó en Buenos Aires rotundamente. Escojo para los lectores de esta columna algunos párrafos del cronista que firma con sus iniciales R.P., la crónica que apareció en el diario Clarín, de Buenos Aires el 7 de mayo.
    "La prueba fue dura y sin concesiones. Como si deseara descartar todo elemento favorable a su exposición, la señora Montoya se avocó al tratamiento más difícil de la faena, despojándose adrede de cualquier recurso que pudiera resultarle un aliado. Desechó el maquillaje y vistió cartujamente; se relegó voluntariamente en la acción. En una palabra, pidió un juicio despojado de toda parcialidad sin aportar a la litis otra cosa que su capacidad de trabajo. Luego de verla y escucharla, cabe reconocer que ha pasado la oposición con altas calificaciones.

 

    "María Tereza Montoya sigue siendo una gran actriz, capaz de transmitir con precisión y exactitud los más variados estados de ánimo y dueña absoluta de las transmisiones que es un arte sutil y reservado a unos pocos. Sus escenas del primer acto en el cual utiliza una cama a manera de obsesionante reiteración de su inquietud, son cabal muestra de lo primero. Sus diálogos con Leo en los que pasa sorpresivamente de lo profundo a lo pueril, patentizan lo segundo. No hay en ella estallidos de artificio, sino una fluente y continuada muestra de ductilidad; en otras palabras: no es la luz de bengala que deslumbra con fulgor efímero, y sí la cambiante tonalidad tornasolada del prisma que insensiblemente va mezclando las gamas cromáticas, pero sin olvidar ninguna".
    Acompañan a María Tereza en la interpretación de ésta ya un poco marchita pieza de Cocteau, su hija que ahora se anuncia como Maresa Monty y el buen galán Raúl Farell, tan excelente y de tan relevantes aptitudes, “que a menos que existan compromisos muy serios en México, lo más probable es que le sea robado a María Tereza por los productores cinematográficos locales", asegura otro crítico bonaerense. Completaron el reparto dos artistas argentinos, Bertha Ortegosa y Pascual Naracati, para quienes la crítica argentina también tiene elogios.
    No constituirá sorpresa para nadie el rotundo triunfo de nuestra compatriota en la importante capital teatral de Sudamérica, pero para nosotros es grato de ver divulgarlo con la categoría que merece.