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Usted puede ser un asesino de A. Paso, en el teatro del Músico

Armando de Maria y Campos

    Enrique Rambal es un hombre de teatro con conocimientos prenatales. Hijo de cómicos ilustres en su género, estuvo en los escenarios meses antes de nacer. Se explica esto porque la madre de Rambal fue actriz que no dejó de trabajar sino cuando estuvo enferma y de cuidado. Así era el profesionalismo de los actores de generaciones recientes. Rambal, recién nacido, lloriqueó entre bastidores, y apenas pudo dar los primeros pasos los ensayó sobre un escenario. Y cuando rompió a hablar, lo hizo frente a las candilejas. Su educación fueron los ensayos en el teatro, creció interpretando pequeños papeles, y no ha dejado de actuar una sola noche, inclusive aquélla, aquí en México y en el teatro Arena, en que recibió la noticia del inesperado y trágico fallecimiento de su padre, el gran actor don Enrique Rambal.
    Hacer buen teatro es para Enrique Rambal II la cosa más natural del mundo. Siente la pasión por el teatro, y se entrega a él durante todos los minutos de su vida. Es natural que le acompañe el éxito, que no siempre es fenómeno en que interviene la suerte, sino producto de disciplina y de pasión. Enrique Rambal "hace teatro". Y lo hace de tal manera que a cualquier obra la transforma en gran espectáculo a su medida y, lo que es más difícil, a la medida también de Lucy Gallardo, su compañera en la escena y en la vida. Las posturas escénicas de Rambal, con su intervención como actor y la de Lucy como actriz de fina y elástica sensibilidad, se resuelven en éxitos de público, y, por consiguiente, pecuniarios. El público sabe siempre a qué atenerse. Con

 

atenerse. Con Lucy y con Enrique ve siempre buen teatro y pasa un rato agradable, porque Rambal sabe hacer teatro desde antes de nacer.
    De una comedia policiaca -no falta en ella el cadáver y las peripecias para hacerlo desaparecer-, titulada Usted puede ser un asesino, del autor español A. Paso, bien conocido en México, ha hecho un espectáculo en extraordinario, divertido y ameno, Primero, lo que entra por la vista; una presentación cuidada, con escenografía de Reyes Meza muy entonada y funcional. Luego, una interpretación cargada de matices, porque a cada frase o a cada situación de la misma, Rambal sabe extraer un detalle que para cualquier director pasaría inadvertido y que enriquece su postura escénica. Por eso, Usted puede ser un asesino se convierte de una simple comedia en un alegre espectáculo de intriga y para divertir.
    Rambal, lo mismo que Lucy, viven su papel. Nada de lo que a sicología se refiera les es ajeno. Cuesta trabajo creer que fuera de la escena no sean los personajes de la obra.
    Miguel Córcega, gran actor también, le da en todo momento justa réplica a Rambal. Es más que su sombra artística, porque toma cuerpo al lado del gran actor valenciano y en ningún momento su actuación desmerece. Esta vez acompaña al trío Lucy-Rambal-Córcega, Emilia Carranza, en cada obra mejor situada, y en personajes episódicos pero sin desentonar ninguno en el armónico conjunto, Queta y Jorge Lavat, Guillermo H. Lobo, Alberto Camacho y Eduardo MacGregor.