Al fin solos y Bagatela Armando de Maria y Campos |
El señor J. M. Camps Regas ha presentado en México su segunda pieza de teatro. La primera la presentó hace poco más de dos años bajo pseudónimo "para que la crítica no se sintiera influida al encontrarse con un hombre desconocido". Si su pieza tenía la fortuna de gustar, revelaría a público y crítica el incógnito; en caso contrario, el autor continuaría en el anonimato, y se fijó un plazo: las primeras cincuenta representaciones de aquella pieza, de cuyo título no me acuerdo. Antes, como era lógico, se develó el gran secreto. No recuerdo ahora por qué causas no logré conocer esta obra, creo que porque me propuse hacerlo hasta que supiera el nombre del autor. Desgraciadamente, conocido éste, la obra se cayó del cartel. Ahora, su segunda pieza titulada Al fin solos aparece con todas las de la ley... autoral: título, definición, número de actos y nombre del autor.
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habilidad e inteligencia? Podría ser por esto mismo, pero sucede que los dos personajes son verdaderos muñecos de trapo o de cartón, o títeres si queréis, que hacen lo que el autor quiere y no lo que cualquier personaje, por menos pirandelliano que sea, tiene obligación de representar para un público consciente. Reconozco la habilidad del señor Camps Regas para entretener al público con una comedia en la que intervienen dos personajes, pero estoy en la obligación de informar al público que la comedia, en un prólogo y dos actos -y el prólogo sobra en absoluto- no es una buena pieza de teatro por la sencilla razón de que sus personajes actúan al capricho, muy respetables por cierto, del autor. |
no tiene secretos. Pero... en la versión mexicana de La bagatela han intervenido Antonio Haro Oliva como adaptador y Carlos León como traductor y, sobre todo, colaborador, y en tal forma ha abusado a nuestro juicio de su colaboración el popular humorista mexicano, que de La bagatela francesa creo que no han quedado otra cosa que la situación, que es un hallazgo teatral. La bagatela es... ese delicioso acto por el que estamos todos en este mundo y no están en él millones y millones que se frustraron, porque no se tomó muy en serio la dicha bagatela. ¿Me explico? No puedo explicarme con mayor claridad. En la pieza de Marcel Achard una campesina austriaca, de familia humilde pero honrada, se ve en la necesidad de venderse para sostener a su anciano padre y a su hermana menos, doncella. ¿Patético y melodramático, verdad? Pero el talento de Marcel Achard logra una serie de preciosas situaciones, y lo que se inicia como vodevil acaba en una comedia de un rosa capaz de conmover a la más púdica hija del mes de mayo. Pero fue precisa la intervención del humorista Carlos León, y la comedia dejó de ser Achard, para convertirse en una comedia de Carlos León, inspirada en la de Achard, La bagatela. ¿Cuál de las dos es la mejor? El deber del cronista lo lleva a considerar únicamente la de León, que conserva algo de la de Achard y la hace en definitiva, para nuestro público, una farsa sentimental que no da reposo a la risa de los espectadores. |