Continúa representándose en el teatro del Seguro Social, la pieza en un acto El crucificado, de Carlos Solórzano, que tan diversas y encontradas opiniones ha provocado, y de la que me ocupe ampliamente en su oportunidad.
Resulta interesante, con este motivo, conocer las reacciones que entre los religiosos que introdujeron en la Nueva España las representaciones teatrales, suscitaron las de la Pasión. Para esto utilizaré un curioso expediente, que se conserva en el tomo 1182 del ramo Inquisición, que custodia nuestro Archivo General de la Nación. Se trata de la denuncia que hizo la Cámara del Secreto del Santo Oficio de la Inquisición de México y reinos de la Nueva España el comisario de ese Santo Oficio en la provincia de Chalco, con fecha 10 de marzo de 1768, sobre las representaciones teatrales de la Pasión y muerte de nuestro redentor que ejecutaban en aquella jurisdicción el Domingo de Ramos de cada año, fray Antonio Victoria, desde su convento y parroquia de Chimalhuacán.
El padre Victoria hace una sintética historia de esta costumbre. Dice: "Que al tiempo de radicar en este reino la fe, los padres que se ejercitaban en la enseñanza de los indios, conociendo la rusticidad de éstos, y que no eran bastantes las voces para su instrucción, determinaron figurales algunos de los misterios de Ntra. Redención, haciendo que se les representaran al vivo, para que les entrara por los ojos, lo que por el oído no percibían; y así se les representaba la Pasión, desde la Oración del Huerto, hasta la crucifixión. Esta práctica se continúo hasta nuestros tiempos, experimentándose en ella varios insultos y excesos, los que me dieron motivo para no permitir que se hiciese tal representación en este Curato, desde que en él entré, y pasados algunos años, el ilustrísimo señor don Manuel de Rubio y Salinas, expidió decreto, que despachó |
por cordillera, para que no se les permitiesen a los indios estas representaciones; pero como ya esto se había tomado por diversión anual en las cuaresmas, los que llaman en los pueblos gente de razón, tomaron a su cargo representar la Pasión, y traduciéndola del idioma mexicano en nuestro castellano, la representan en algunos pueblos con grave escándalo, irrisión y desprecio.
"Uno de los pueblos en que se practica, es el de Ozumba, perteneciente al cuarto de Tlalmanalco, que dista solamente tres cuadras de ésta mi Parroquia. En este dicho pueblo, luego que media la cuaresma comienzan los ensayos de la Pasión, que se hacen de noche, convocan gente que asista y el modo de congregarla es a son de caja, que salen tocando por calles y plaza desde la oración, hasta las nueve de la noche, que dan principio al ensayo, el que se finaliza, y termina a más de la media noche de que se originan muchas ofensas a Dios por lo ocasionado de la hora.
"El Domingo de Ramos, a las 16 horas, comeinza a representarse la Pasión en el tablado o teatro que está destinado para representar las comedias, que han acostumbrado representar cada año en las fiestas del pueblo, y en el mismo lugar se hace la representación de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, en el mismo modo que se hiciera una comedia, pues el que hace el papel de Judas, sale haciendo tales demostraciones y visajes, que mantiene en risa y bureo todo el tiempo que dura la Pasión, al auditorio; al que representa a Cristo, lo ponen públicamente desnudo, con grande indecencia y escándalo; y lo que más, es al tiempo de la cena, simula que consagra, alza una forma, y se hinca a adorarla, y finalmente señor ilustrísimo todo es risión y escándalo cuanto en este acto se practica. Por lo que pongo todo lo expresado en la alta consideración de V.S.I., para que determine (como siempre), lo que tuviere por conveniente". |
De orden del Santo Oficio se despacharon instrucciones para comprobar la denuncia de fray Antonio Victoria, de la Orden de Predicadores, cura de Chimalhuacán, Chalco, Inmediatamente el padre Victoria mandó llamar a un vecino del pueblo de Ozumba. Ramón Saldaña. Síndico del convento de San Francisco y Hermano Mayor del venerable orden tercero y lo nombró notario, pasando al pueblo de Amecameca, porque sabía que en él se hacían estas representaciones y en el que pudo recoger uno de los papeles con que se ensayaba y no pudo hacerlo con la pieza -o libreto de la misma- se lo dijo que se había perdido, como tuviera noticia se que también se celebraban representaciones en los pueblos de Cuatla de Amilpas, Yautepec -aquí en lengua mexicana-, y en Xochistlán, del curato de Yecapixtla. Producto de esta gira fue la recolección de dos cuadernos y diez papeles sueltos en el pueblo de Ozumba, y en el pueblo de Mecameca, de tres cuadernos y un papel suelto que en que estaba escrita la sentencia de Pilatos. Este documento es el único que se conserva en el expediente a que me refiero.
La interesante documentación anterior fue remitida al proovedor del Santo Oficio, bachiller Antonio Isidro de Pando, quien después de revisarlos, y de revelar que en la ciudad de Huejotzingo, del obispado de Puebla, se practican dos veces en la Cuaresma, tales o semejantes demostraciones por los niños, que salen simulando el judaísmo con varas y azotes, en que hacen el ademán de herir al que hace el papel de Jesucristo, los halló, comprendidos en la regla decimasexta del Novísimo Indice Expurgatorio, y por lo tanto caían dentro de la prohibición.
Veremos cómo el informe de fray Francisco Larrea, ministro ex provincial y calificador del Santo Oficio, las considero lícitas, y por ello continúan las representaciones de la Pasión hasta nuestros días. |