La zapatera prodigiosa, en Turcmenia.- Una de las piezas de García Lorca que mejor fortuna ha corrido por el mundo es La zapatera prodigiosa. Aparte de en los escenarios españoles, ha sido representada en París, Londres, las Repúblicas Soviéticas, Alemania, Austria, Buenos Aires, Lima y Santiago, Habana y Bogotá. En México, ha sido creada en tres distintas ocasiones por Marta Elba, Lilia Martínez Serna (en Monterrey), y recientemente por Rosenda Monteros.
Con motivo de la más reciente representación en México de esta pieza quiero aprovechar un manuscrito que conservo inédito y que me llegó pronto hará veinte años, cuando preparaba un libro que se titula El teatro en París, en Londres y Berlín bajo las bombas, ahora agotado. Me fue enviado desde Rusia y por conducto de nuestra Embajada por la directora María Strarkova y se refiere a una original representación de esta pieza en un apartado lugar de la URSS.
I
En el verano del año 1939, en Chardzhou, pequeña ciudad de la República de Turcmenia fue organizado un teatro de drama ruso. El conjunto artístico estaba formado por jóvenes, que acababan de terminar la escuela teatral y que habían respondido con entusiasmo a la proposición de ir a la lejana Turcmenia y fundar allí un nuevo teatro.
"Al incluir en el repertorio piezas de los dramaturgos de la Europa occidental, pensamos seriamente en la posibilidad de poner en escena Bodas de sangre, de Federico García Lorca, según la traducción publicada en la revista La Literatura Internacional."
Se reunieron los actores y fue leída la obra. Bodas de sangre produjo una impresión extraordinaria, y los actores, unánimemente, pidieron que fuese incluida en el repertorio.
"Lorca ya era un amigo nuestro. El romancero gitano y aquellas de sus pocas poesías traducidas al ruso, eran leídas y aprendidas de memoria."
La amada Granada de Lorca comenzó a ser sentida aquí en los calurosos desiertos turcmenios, con su cielo azul pálido, sin nubes, con sus arenas movedizas de un vivo color amarillo y los verdes oasis polvorientos. |
"Y, de pronto, recibimos un ejemplar de la revista La Literatura Internacional, en el cual estaba impresa La Zapatera Prodigiosa, traducida al ruso por A. Kagarlitski y F. Kelin.
"Inmediatamente nos entusiasmamos con esta pieza encantadora, fragante y optimista, que de modo tan brillante reflebaja los rasgos nacionales y las costumbres del pueblo español.
II
"Todos nosotros, gente soviética, llevábamos a la España republicana en el corazón. Por esto los ensayos se convertían en apasionadas discusiones sobre la suerte de España, y, además de Lorca, invisiblemente, asistían a los ensayos aquellos que condujeron al pueblo español hacia la libertad e independencia. Con admiración y orgullo hablábamos de Dolores Ibarruri, la gran mujer española, de los gloriosos oficiales del Quinto Regimiento, de los cantores y cronistas de la guerra por la República.
"En la escuela teatral los actores jóvenes habían estudiado los legados de Cervantes, Lope de Vega, Calderón... Ahora ellos sentían el fondo tradicional de la idea que animaba toda la literatura española: la lucha del bien contra el mal, la cual en las obras de los escritores modernos españoles encontró la expresión correcta más perfecta.
"Nosotros conseguimos que Laurencia de Fuenteovejuna, fuese, en espíritu, madre o hermana mayor de nuestra Zapatera.
"Los regisseurs nos sentimos en parte satisfechos, únicamente cuando la intérprete de la Zapatera, Galina Kusnetsova, comprendió toda la fuerza arrolladora de la figura de la heroína de la obra, y se compenetró con la Zapatera dentro de las condiciones de la lucha concreta por los intereses del pueblo español.
III
"El estreno fue precedido por un corto informe sobre los recientes acontecimientos en España y sobre Lorca, cantor del alma de su pueblo.
"La zapatera prodigiosa dejó de ser, sencillamente, una obra abstracta de la poesía española y obligó a los espectadores a recordar el espíritu independiente, orgulloso y firme del pueblo español. |
"Los espectadores: rusos y turcemenios, gente vestida con largas batas rojas de anchas cenefas y con pequeños gorritos en la cabeza afeitadas hasta parecer azules, recibieron a "la Zapatera" como a un familiar y, con atención reconcentrada, según las incidencias de su lucha contra la ciudad.
"Un crítico local escribió en el periódico La Verdad de Chardzhou: "A simple vista puede parecer que La zapatera prodigiosa es el relato de la divertida historia de las relaciones entre un marido de edad, flemático, y su joven mujer, bella y caprichosa.
"Algo diferente se adivina tras esta apariencia exterior de la obra. Una muchacha campesina, orgullosa de su pobreza, incorrumpuble, pura y amante de la libertad tiene un conflicto con todos los habitantes del pueblo, que quieren someter a su familia por la fuerza de la tradición y de las leyes no escritas. La viscosa araña de la hipocresía envolvía la pequeña ciudad. Los beatos y chismosos habían envenado todo lo honrado y valiente, toda claridad y alegría de la gente. Y la Zapatera, una muchacha de 18 años, hija del pueblo español, no sólo entra en lucha con el ambiente que la rodea sino que resulta vencedora, convirtiendo por la fuerza del amor y de la felicidad, a su tímido y viejo marido en un compañero de lucha.
"Hay que destacar los méritos de todo el joven conjunto teatral, que trabajando en la obra de Lorca encontró el modo de recordar al espectador soviético el pasado heróico, todavía no lejano, de la martirizada y ensangrentada España.
"Al éxito del espectáculo contribuyó el decorado y los trajes diseñados por el pintor Bernar Kratko, admirador de Velázquez, Goya y otros geniales pintores españoles.
"Todo el espectáculo transcurrió sobre un fondo musical de composiciones de Albéniz"
IV
De este modo, La zapatera prodigiosa, de Federico García Lorca fue presentada al espectador soviético, por primera vez, en las ardientes arenas de la lejana República de Turcmenia.
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