Un
sombrero lleno de lluvia.
Teatro Granero. Autor, Michael V. Gazzo. Traducción,
Jesús Cárdenas. Dirección, Xavier Rojas. Escenografía, Leoncio Nápoles y
Armando Gómez de Alva. Reparto: Carlos Nieto, José
Baviera, Maricruz Olivier, Carlos Baena, Jaime Cortés, etc.
Muy
al estilo de O'Neill, pero con un aliento que impulsa a los personajes hacia la
vida, en vez de hacia su destrucción, es la obra de Michael V. Gazzo que ahora se da a conocer en México: Un sombrero lleno de lluvia". Un
caso clínico, localista y al mismo tiempo factible de suceder en cualquier
parte de nuestro mundo occidental. La historia de un hombre que se ha visto
empujado por las circunstancias ya familiares, ya bélicas, hacia la droga, que
lucha por mantener su equilibrio sin lograrlo.
Obran
en su vida de drogadicto cuatro fuerzas, tres de ellas que tiran de él hacia
abajo, que lo empujan hacia su hundimiento como ser humano: la droga
fundamentalmente, la incomprensión de su mujer que ignora su condición y la del
padre que pasa por encima de la vida sin fijarse en el daño que causa en sus
hijos a los que ha tenido abandonados. Sólo hay una fuerza que lo sostiene, la
del hermano, es el único en el que puede apoyarse. La acción dramática se
resuelve; al hacer el autor que dos de las fuerzas negativas se conviertan en
positivas y así quedan sosteniendo a Johnny: su mujer, su padre y su hermano,
de tal suerte que sólo queda en el lado contrario de la balanza: la droga, hace
esto suponer que la unión de esas fuerzas, obrando en un sentido de elevación
lograrán salvarlo. Hay simetría en esta forma de resolución.
La
pieza de Gazzo puede decirse que es muy teatral, su
diálogo, a pesar de estar recargado de información para el público, es ágil,
intencionado, fluido.
Xavier
Rojas tiene un mérito sobre todo, la de inyectar a las obras que dirige una
fuerza vital, sabe dar calor aún a los personajes que no están trazados por el
autor como caracteres, sino sólo como siluetas o tipos; ejemplo de esto es la
aparición de los tres traficantes y de Putski,
pintados por Gazzo sólo con unas pinceladas y a los
cuales hace Rojas aparecer más que como seres humanos, como símbolos de la
destrucción humana, en esa escena de irrealidad, de locura, de pesadilla, en
que esperan la llegada de Johnny para cobrarle el adeudo contraído por el
suministro de la droga.
El
actor que se consagra con esta obra es Carlos Nieto, a quien mucho trabajo ha
costado llegar a tener la capacidad de dar una interpretación como ésta. Muchos
años ha debido pasar antes de esta obra, muchos intentos fallidos; ahora sí, ha
vencido y debe reconocérsele su triunfo sin regateos. Carlos Nieto, después de Rencor al pasado no había logrado
superarse como lo ha hecho en esta obra. Junto a él Carlos Baena hace un buen
papel. Tiene ante todo una cualidad: convencimiento. Proyecta exactamente lo
que él quiere al público, hay en él naturalidad -cuando esta naturalidad es
positiva-.
Maricruz
Olivier se rehace de su malogrado papel de Juana de Arco realizando un trabajo
justo. José Baviera, aun cuando con dificultades para dar a su voz acento
italiano, cumple con dignidad. Jaime Cortés -director experimental de
imaginación y futuro prometedor- en esta ocasión aparece como actor realizando
un papel lleno de dificultades con gran aplomo, aventurándose con verdadera
audacia por un camino difícil al personificar al “nana” con imaginación y
frescura. Los otros papeles de menor importancia fueron realizados por Salvador
Machado, Ángel D'Stefano (artificioso aún y sin
experiencia) y Edith Rossi, quienes cumplen
decorosamente.
Con
esta buena producción vemos una vez más a Xavier Rojas triunfar en el teatro
círculo ¿es esto “especialidad” o limitación?
El
niño y la niebla. Teatro
Fábregas. Autor, Rodolfo Usigli. Dirección, Dimitrios Sarras. Escenografía, David Antón. Reparto: Guillermo Zetina, Carlos
Becerril, Isabela Corona, Carlos Navarro, Mario Orea, etc.
Como
sexto programa de la Temporada de Teatro Mexicano que el INBA está presentando
en el Teatro Fábregas, ha sido elegida la obra de Rodolfo Usigli: El niño y la niebla (gran acierto es
el título como casi todos los títulos de las obras de Usigli).
Obra que fue estrenada a mediados de 1951 por el prematuramente desaparecido
José de Jesús Aceves, que tanto hizo por el teatro en México.
Salvo
Isabela Corona que en aquel entonces realizó el mismo papel que ahora encarna,
todo el reparto es diferente. La obra entonces fue la primera que logró
cuatrocientas representaciones consecutivas y algunas de las voces de aquel
reparto como la de Rolando San Martín y del joven Carlos Vázquez no se han
vuelto a escuchar en nuestros escenarios.
En aquella época Usigli, imbuido por diversas influencias europeas se
inquietaba |