Bus stop de William Inge, en el Teatro Ariel Armando de Maria y Campos |
Bus stop de William Inge, pieza en tres actos, cuya acción se desarrolla en una parada de autobuses, a treinta millas de la ciudad norteamericana de Kansas, época actual, se representó por primera vez el 2 de marzo de 1955, en Musical Box, de Nueva York, por Kim Stanley, como Cherie; Albert Salmi, como Bo Decker; Phyllis Love, como Elma Duckworth; Elaine Strich, como Grace; Lour Polan, como Will Masters; Anthony Ross, como el doctor Gerald Lyman; Patrick McVey, como Karl y Graham Denton, como Virgil Blessing. El jueves 27 de septiembre último fue dada a conocer esta interesante y divertida pieza de Inge al público de México por el animador y columnista Agustín Barrios Gómez, en traducción de Julia Guzmán y decorado de Julio Prieto, con Rosa Elena Durgel, como Cherie; Aracelia Larrañaga, como Elma; Lucila Balzaretti, como Grace; Alfredo Barrón, como Will; Rodolfo Landa, como el doctor Lyman; Juan Salido, como Karl; Ignacio López Tarso, como Bo y Carlos Nieto, como Virgil. El público ha respondido desde la primera representación llenando el teatrito de la calle de Cozumel, deseoso de comprobar el sugestivo anuncio que liga el nombre de la protagonista en México -Rosa Elena Durgen- con el de la inquietante estrella cinematográfica Marilyn Monroe, que poco o nada tiene que ver con la pieza de Inge. |
dos claros antecedentes, teatral y cinematográfico uno, y cinematográfico nada más el otro. ¿Qué buen aficionado al arte del ecrán no recuerda Come back, little Sheba, por Shirley Booth, que con el título de Vuelve Lucerito, representó Emperatriz Carvajal en El Caracol?. Más reciente es el recuerdo de la bella película Picnic, que primero fue pieza de teatro, y mereció los dos más importantes primios de la temporada en Nueva York 1952-53, el de los críticos dramáticos y el mundialmente famoso Pulitzer. No inferior en méritos dramáticos -o teatrales, simplemente- es esta también muy americana comedia del ya famoso Inge, nacido en Kansas, Independence, en 1913, en la que se conjugan, y con sobra de técnica, malicia y sentido de lo teatral, los mejores elementos indispensables para que una pieza de teatro llegue a todos los públicos: costumbres, caracteres, ambiente definitivo, inconfundible; ingredientes de sencillez y de picardía; romanticismo y sex appeal, realismo crudo y un aire de candor como sólo se da en los pueblos o ranchos que tienen por cordón umbilical que los une con la madre civilización, el fino hilo de una carrera perdida en el indiferencia del desierto. |
tipos de seguro comunes por aquellos lugares de los fabulosos Estados Unidos de Norteamérica; los enfrenta, mezcla sus ambiciones, deseos y pensamientos, y obtiene una gran comedia forográfica, una gran comedia norteamericano por las tres paredes de su conmovedor y atractivo realismo. Todos los personajes que intervienen son otros tantos sobertbios caracteres típicos de un mundo ancho, profundo y humano. Pero todo esto sería poco, con ser mucho, si no deseara sobre una admirable construcción teatral en la que no se omite recurso, ni se olvida efecto, y todo ello bien dirigido al gblando del interés del público, que lo recibe en forma directa, eficaz y certera. |