Después de la Revolución, que divide por gala en dos al público de México, tres compañías francesas han visitado la Metrópoli mexicana, la de Pierre Magnier, del Teatro de la Puerta de San Martín, en 1921 y la de Louis Jouvet, en 1945. Cuando Magnier actúo en el Arbeu tuve oportunidad de registrar el El Universal, diario en que cubría las informaciones teatrales, función a función aquella inolvidable temporada, y años después, cuando Jouvet actuó en el Bellas Artes, hice lo propio ya en este diario. Ahora acudo puntual a la cita para registrar la temporada que Madeleine Renaud y Jean-Louis Barrault han iniciado la noche del lunes en nuestro máximo Coliseo, con Les Fausses Confidences, comedia en tres actos de Marivaux y Les Fourberies de Scapin, también tres actos, de Molière.
Son necesarias algunas líneas sobre los antecedentes de Madeleine Renaud y de Jean-Louis Barraut. Madeleine Renaud entró en la Comedia Francesa en 1923, después de haber obtenido un primer premio de comedia en el Conservatorio, en el papel de Agnes de L'ecole des Femmes, de Moliére. En 1928 fue nombrada societaria de la Comedia Francesa. Representó entonces los papeles de dama joven de las obras de Molière, Marivaux y Musset. En 1932 representó el papel de Ophélie de Hamlet, bajo la dirección escénica de Charles Granval. En 1934, es laureada con el Gran Premio del Cine francés por la película María Chapdelaine; representa los papales de primera actriz joven y de coquetas; hace el papel de Jacqueline, en Le chandelier y el de Araminte de Les fausses confidences. Encuentra a Jean-Louis Barrault trabajando en la película de Hélene, de Vicki Baum. De 1940 a 1946, crea: Les mal aimés, de Mauriac; La reine morte, de Montherlant; Les fiancés du havre, de Salacrou; Le soulier de satin, de Claudel. En 1946 rompe con la Comedia Francesa y forma la compañía Madeleine Renaud-Jean Louis Barrault.
En cuanto a Jean Louis Barrault, hay mucho que decir, pero es indispensable ser breve. Nació el 8 de septiembre de 1910, en Vésinet, París. En 1931, después de haber hecho los bachilleratos de matemáticas y filosofía, escribe a Dullin y es admitido en la escuela de éste. Trabaja en un escenario por primera vez el 8 de septiembre de 1931, día en que cumple su mayoría de edad. En 1937 presenta Numance, adaptación de la obra de Miguel de Cervantes, |
y en 1940, es contratado por Jacques Copeau y entra en la Comedia Francesa. La primera obra que trabaja es El Cid. Después de haber creado el papel de Hamlet, dirige la presentación de Fedra. En 1942 es nombrado societario de la Comedia Francesa, y en 1946 se separa de la casa de Molière y crea con Madeleine Renaud la compañía Renaud-Barrault. La primera representación en el Teatro Marigny se celebra el 17 de octubre del mismo año con Hamlet, según traducción de André Gide. Lo que sigue, tanto lo que se refiere a Madeleine Renaud como lo que concierne a Jean Louis Barrault, es historia componteránea.
Para iniciar la presente temporada, Barrault eligió obras características de Pierre Carlet de Chamblain Marivaux (1688-1763). Imitando la comedia del arte itialiano, Marivaux obtuvo éxitos extraordinarios, entre éstos Les fausses confidences, que fueron representadas por primera vez en Francia el 15 de marzo de 1737, por la compañía de comediantes italianos. Inicióse en la carrera de las letras bajo los auspicios de La Motte y de Fontenelle, pero comenzó tarde en el teatro. Tenía la edad de Cristo cuando se presentó su primera comedia con La surprise de l'amour. Pero su obra maestra es, sin duda, Les fausses confidences, y a siglos de distancia de esta creación teatral se estima que representa en el teatro lo que Watteau en pintura.
El teatro de Marivaux es ligero, gracioso, ingenioso, idealista. Faguet ha dicho de sus comedias que son "los ensueños de un preciosismo sentimental". Las comedias de Marivaux han resistido los embates violentos de todos los gustos literarios audaces, y hoy siguen siendo un regalo delicado para los oídos y para los ojos. Durante mucho tiempo se denominó marivaudage a la manera de escribir con refinamiento en las ideas y en las expresiones. En 1742 ingresó a Marivaux en la Academia Francesa. La mise de scéne de Barrault de Les fausses confidenses, según declaración de este extraordinario animador, está inspirada en la tradición de los comediantes italianos.
La otra pieza de presentación de la compañía Renaud-Barrault fue Les fourberies de Scapin, según mise en scéne de Louis Jouvet, con decorado y vestuario de Christian Bérard y música en escena de Henri Sauget. La pretensión de hablar de Moliére dentro del |
incidente de una crónica equivale -según la frase conocida- a encerrar el mar en una botella. Muchas veces nos hemos de referir a Jean Baptiste Poquelin, llamado Molière, durante la presente temporada de teatro francés. ¿Quién ignora que es el más célebre y universal de los autores dramáticos franceses? ¿Cómo descubrir ahora que fue actor antes, en, y después de ser autor? Dos fechas, son indispensables, sin embargo: nació -1622- y murió -1673- en París. Les fourberies de Scapin, es de las piezas más alegres y frívolas de Moliére, a la que él llamó expresamente comedia y no farsa. Sin embargo, Scapin es, según la crítica francesa contemporánea, la obra capital del "Molière de la farsa". No se trata como a primera vista pudiera creerse de una pieza escrita en la juventud; Molière tenía cerca de cincuenta años cuando la escribió y sólo le quedaban tres obras que escribir. Barrault la llevó a escena a invitación de Jouvet, y a propósito de esta creación, el propio actor escribe: "Si se acuerda (Molière) de su juventud, de su antiguo maestro Scaramouche, de la Comedia italiana, de los bateleros de Pont-Neuf y de ese teatro popular del que ha extraído toda su savia, es al través de las obras maestras que ha escrito ya. Por eso, al estilo típico de la farsa que hay en Scapin, se añade un estilo, la mano de un gran maestro, que se incrusta en el desarrollo corriente de la farsa".
La cortina se levantó a la hora anunciada ante un público distinguido y elegante, pero no muy numeroso. Apareció la compañía Renaud-Barrault en fila -unos actores ya caracterizados para Les fausses confidences, otros de smoking, entre éstos Barrault, quien habló al público y dijo más o menos lo que declaró a la prensa en la Embajada francesa el sábado. En seguida se inició la representación y desde la primera escena "entró" en el público el admirable conjunto de comediantes franceses. ¡Qué gracia exquisita y naturalidad flúida y transparente la de Madeleine Renaund! ¡Qué extraordinario comediante y mimo es Jean Louis Barrault! Todos, figuras, primeras y segundas partes actuaron inspirados, y muchas escenas subrayadas con aplausos y ovacionados muchos mutis. La intepretación de las piezas y Marivaux y de Moliére -mise en scéne, vestuario y escenografía-; el juicio o comentario para cada personaje e intérprete será objeto de próxima crónica. |