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Estreno de La sonrisa de la Gioconda de Huxley, en la sala 5 de Diciembre

Armando de Maria y Campos

    No sin respeto se acerca el cronista a los autores consagrados. Un escritor famoso o afamado es siempre un mito. Y cualquier mito es respetable. Aldous Leonard Huxley es un intocable en la novela europea contemporánea. Y con razón, porque ocupa lugar cumbreño. Pero Aldous Leonard Huxley, considerado como "el novelista más inteligente de Europa", se ha convertido por voluntad propia en autor teatral y como escritor de obras teatrales es primerizo. Su producción dramática se reduce a dos piezas: The World of Light (El mundo de luz, 1931), y The Gioconda Smile (La sonrisa de la Gioconda, 1948). Esta última, en traducción de María Luisa Buendía, ha sido estrenada en la sala 5 de Diciembre el jueves 2 de febrero, y es la primera pieza teatral del eminente hombre de letras, que se representa en México.
     De acuerdo con mi costumbre de hablar con relativa amplitud del autor cada vez que se presenta por primera vez en México, diré algo de Aldous Leonard Huxley. Escritor, ensayista y novelista inglés, nació en Goadalming, condado de Surrey, el año de 1894. Es el hijo mayor de Leonard Huxley, reputado biólogo. Una ceguera que le duró tres años impidió sus estudios y su participación en la gran guerra de 1914-1918. Había estudiado en Eton, y su primer propósito fue hacerse biólogo. Ciego, aprende a leer libros y música con el método Braille, y a usar la máquina de escribir, continuando su educación con profesores particulares. A los 18 años, escribe una novela que nunca llega a leer, por haberla escrito tecleando en la máquina sin ver, y encontrarse con que el manuscrito se había extraviado cuando puede volver a leer. Cuando recupera la vista ingresa en Oxford. Se gradúa en 1915 y en 1919 contrae matrimonio con María Nys, refugiada belga. Por esta época, entra a formar parte del cuerpo de redactores del Athenaeum, y durante los años siguientes realiza gran variedad de trabajos periodísticos: críticas dramáticas, de arte y de música, reseñas de libros y ensayos diversos. De 1923 a 1930, vive casi todo el tiempo en Italia con su mujer y su hijo, dedicado a escribir novelas, ensayos y cuentos. Parte de los años de 1925 y 1926, viaja por la India y las Indias Holandesas. A su regreso, reanuda su gran amistad con Frida y D. H. Lawrence. En 1930, compra una casa en el sur de Francia, donde reside cuando no está en Inglaterra. De 1934 a 1935, los Huxley visitan la América Central y los Estados Unidos. Tres años más tarde, regresan a América donde,

 

gracias a una serie de felices casualidades, Huxley se entera del nuevo tratamiento para los ojos, puesto en práctica por el difunto doctor W. H. Bates, de Nueva York, y, bajo la experiencia de especialistas prácticos en este método, empieza a mejorar notablemente de su dolencia visual.
     En la actualidad, Huxley vive con su familia en California, donde hay más facilidades para el tratamiento Bates de los ojos. La obra de Aldous Huxley puede dividirse en dos secciones claramente divididas cronológicamente por el cambio ocurrido en alguna fecha entre 1930 y 1931. En el primer periodo puede considerarse a Huxley el prototipo del escepticismo que se propagó a raíz de la guerra de 1914. A este periodo pertenece Los escándalos de Crome y Contrapunto, cuadros casi demasiado originales de una sociedad en visible decadencia. La decepción implícita en estos libros, se inicia ya en la novela utópica Un mundo feliz, y se manifiesta abierta y conscientemente en Con los esclavos en la noria. Luego, la reacción de Huxley fue tan completa que la llevó al campo del misticismo, donde es probable que todavía continúe. Durante algunos años fue crítico teatral en la Wensminster Gazette.
     La evolución mental de Huxley es portentosa, porque la ha llevado -según uno de sus biógrafos, André Maurois- desde el humorismo escéptico destructivo hasta esa filosofía perenne, que más que una síntesis de su pensamiento parece una meta. Su obra como novelista y poeta es la siguiente: The Burning Wheel (1916), Leda (1920), Limbo (1920), Los escándalos de Crome (1921), La envoltura humana (1922), Antaic Hay (1923), On the Margin (1923), De la seca a la meca (1924), A lo largo del camino (1925), Arte, amor y todo lo demás (1925), Jesting Pilate (1926), Dos o tres gracias (1926), Proper Studies (1927), Contrapunto (1928), Do What You Will (1929), Brief Cadles (1930), Un mundo feliz (1932), Edición y prólogo a las cartas de D. H. Lawrence (1932), Beyond Mexique Bay (1934), Con los esclavos en la noria (1936), El tiempo y la máquina (1936), Fines y medios (1937), Viejo muere el cisne (1939 galardonada con el premio James Black Tait), Eminencia gris (1941), El arte de ver (1943), El tiempo debe detenerse (1945), La filosofía perenne (1946), Jonah (1917), The Defeat of Youth (1918), The Cicadas and Other Poems (1931).
    La sonrisa de la Gioconda, segunda obra de

teatro de Huxley es una comedia dramática en tres actos y once cuadros, construida con una técnica más de novelista que de autor teatral. La acción se desarrolla en Inglaterra, época actual, y gira en torno del amor desesperado de una doncella, entrada en años que ve frustrados sus planes matrimoniales con la aparición de una mujer muy joven que viene a hacer inútil el asesinato que cometió en la persona de la mujer de quien al quedar viudo pensaba ella que sería su esposo, y quien, después, no vacila en conducir al patíbulo con tal de no verlo unido a la rival que se lo arrebata. La acción es viva, humana e impresionante en cada cuadro, muy lógica en su desarrollo no obstante que rompe en absoluto los preceptos aristotélicos. La comedia dramática de Huxley lo tiene todo para interesar al espectador de paladar exquisito y de inteligencia educada. En inglés, el diálogo debe ser magnífico. No es mediocre en español, aunque adolece de frecuentes lugares comunes. El argumento interesa vivamente de principio a fin y el desenlace, conducido muy dentro del humor inglés, convence a todos, pero...
     Pero en realidad La sonrisa de la Gioconda (que alude a la enigmática de la protagonista criminal por amor, sonrisa que engaña a todos), no ha gustado al público habitual a la sala 5 de Diciembre que, naturalmente, no es propiamente el público mexicano. Está presentada con noble decoro y dirigida con habilidad y buen gusto por Juan Miguel de Mora, director procedente de la TV. La interpretación no es pareja, porque al lado de comediantes tan experimentados y profundos como Angelines Fernández (Juanita Spencer) y Miguel Ángel Ferriz (Dr. Libbard), están veteranos de la escena con más oficio que espontaneidad -lo que no es un defecto-, como Aurora Walker y Manolo Nogales, y una linda actriz de cine y televisión, Silvia Derbez (Doris Mead), que pone un toque de juventud e ilusión en el sombrío panorama de esta tragedia inglesa. El experimentado actor Rafael Banquells creo que se encuentra fuera de tipo y de personaje, pese a su oficio y buena disposición. La escenografía, estimable, es muy parecida a las que con mayor acierto ha realizado y realiza Julio Prieto.